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MI APRENDIZAJE

 AL LADO DE MARLON BRANDO.

!!Llámame Budy!!

 

 

Puede que la incredulidad de muchos cinéfilos duden de mis palabras y esto en contrapunto de mi verdad, francamente, "me importa un bledo", como diría Clark Gable en el clásico inmortal LO QUE EL VIENTO SE LLEVO...

Este camino no me conduce a nada y es mas, hasta agradezco las dudas, porque da mas morbo a mis escritos y la verdad de todo, solo la sabemos dos personas.

 

EL AUTOR.

 

Internet es un mundo aparte, entrando puedes tropezarte con todo; bueno y malo. He descubierto muchos de mis textos plagiados descaradamente con puntos y comas, firmados por otro autor, en paginas que no son mías, sin pedirme ni siquiera permiso. Internet es un amplísimo vehiculo de información, pero también es un alma de doble filo para los que escribimos: La gente tiene la libertad de opinar, y eso lo veo lógico, pero también pueden hacer daño con palabras y frases mal sonantes, a las cuales ni presto la mas minima atención. Pero lo que si me duele y mucho, es que me tachen de embustero, de fantasioso o de inventarme historias sobre lo que escribo de ciertos personajes, como por ejemplo: MARLON BRANDO, MARILYN MONROE o VIVIEN LEIGH, por no seguir con mas nombres y haciendo la lista interminable. Esto es lo que me indigna y mucho mas cuando personas amigas me hacen comentarios sobre lo que han visto, o lo que se dice de mis testimonios. Quiero dejar bien claro, lo hice en mi pagina inicial hace tiempo, pero lo quiero volverlo a repetir: Jamás creo situaciones que no he vivido, todo es totalmente cierto, la mentira no tiene lugar en mi forma de ser, porque lo único que pretendo con mis escritos en enseñar al mundo, a muchos jóvenes como eran en realidad esos personajes de los que se habla tanto. Y cuando ha existido amistad con el actor, como es el caso de Brando, la duda me hace un daño irreparable. No puedo luchar contra estos océanos, solo quiero aclarar, desnudarme con los que me son fieles siempre, los otros.....a esos, solo vuelvo a repetir que siento pena por ellos.

Recibo muchos mails relacionados con mis artículos sobre MARLON BRANDO; unos dicen que todo es mentira, otros alaban todo lo que extraigo del actor y agradecen que dé a conocer una personalidad tan enorme y desconocida por la mayoría de los cinéfilos como es la de Brand. Se me pide que aporte material grafico, objetos, cartas, etc. etc., para que sea creíble, por supuesto que no lo voy a hacer, es demasiado personal como para compartirlo así como así. Mi intención es simplemente hablar de la persona, un gran ser excepcional del que tuve la suerte de ser su amigo, uno mas entre los que tuvo, solo que en mi caso, nuestra relación tenía el inconveniente de muchos kilómetros de distancia, pero unidos por línea telefónica. y por los cuatro encuentros que ambos vivimos en: 1970, 1973, 1978 y 1992.

 El mundo es libre, se lo puede creer o nó, pero quien me conoce con profundidad sabe que desprecio la mentira, que soy un historiador de cine muy estricto y documentado al máximo, con contactos de personas que trabajaron en su día en el mundo de Hollywood de aquellos años. A pesar de estas nubes negras de incredibilidad, que respeto, pero no admitiré jamás, a nadie dejaré que ponga en tela de juicio mis comentarios e impedir que siga escribiendo sobre la persona que en cierta forma curtió a un jóven de 23 años, pretendiendo que fuese un hombre íntegro.

Budy sabía que cuando él no estuviera entre nosotros, yo escribiría, del modo que fuera, nuestra historia, y esclarecer muchas cosas sobre su vida interior, pera que se conociese su verdadera personalidad....

Solo eso me interesa y será siempre la causa de detallar estos episodios vividos por mí.

 

 

 

Mi sueño de toda mi vida era introducirme en un plató, ver como se prepara una película, observar de cerca a los actores y oler ese ambiente de bohemia enquistada que rodea el mundo del cine. Analizar aunque solo sea con la mirada esos rostros que un día me sorprendieron en las pantallas raídas de los cines de programa doble de mi infancia... Solo era un sueño para mis 20 años, encerrado en un país cuya única información que teníamos era la que se filtraba entre las sucias manos de la férrea censura. Si en esos 20 años me hubieran dicho la de cosas que viviría posteriormente, jamás me lo hubiese creído y mi mas ansiado deseo que, en esos años era ver de cerca a Laurence Olivier en un escenario de Londres, se hubiera hecho añicos y no una realidad, como sucedió cuando con 31 años tuve la fortuna de verle subido en un teatro del West End. La vida de un cinéfilo no es fácil, alzamos en la cumbre nombres y Films que nos acompañaran siempre a lo largo de nuestra vida, no dejamos que nadie manche o destruya esa construcción mágica de la que nos sentimos tan orgullosos, a pesar de comprender en muchas ocasiones que, elevar a semejante altura actores o actrices, es desorbitado y peligroso, pero nunca falto de fascinación y a mi me fascina mi vida de amante del séptimo arte.

 

Paris en 1970 era un paraíso, una ciudad hecha para amar y soñar...sus calles, sus jardines, sus edificios... su perfume, todo vivía en mí. Jamás he amado y amaré un lugar como la ciudad de la luz. Escribí un largo, larguísimo articulo sobre Paris y en ello me dejé los sentimientos, que todavía podéis leer entrando en mi Web. Pero en 1970 aún podría añadir lo que me movía a regresar, después de dos años, era la llamada telefónica recibida por Budy en Madrid, invitándome a presenciar y hacer realidad un sueño que él conocía perfectamente y que detallé antes: el de introducirme en un plató. Budy rodaba por entonces EL ULTIMO TANGO EN PARIS, película que arrastraba un historial de rechazos por parte de otros actores debido a ciertas escenas, y al contenido de esta obra de culto total. Recuerdo que solo traía una bolsa de piel y poco mas, pero me acompañaba lo mas preciado para mí, reencontrarme con un amigo entrañable, una persona especial y una ganas tremendas de volver a pisar aquellas calles con historia. Así aterricé en el aeropuerto y así aquel muchacho de 23 años volvió a sentir que era la ciudad de todas las luces.

He comentado mucho en los artículos que tengo escritos en mi website sobre mi amistad con MARLON BRANDO, y los mismos han suscitado criticas, no tantas como las que yo pensaba, pero sí algunas que en cierto modo me han herido, al tacharme de mentiroso o de poseedor de fantasías sin sentido. Yo puedo afirmar que las personas que me conocen, que saben hasta como respiro, meterían su mano en el fuego por mí, y solo eso me queda. Si me siento ya maduro para contar esta historia de amistad entre el actor mas famoso del mundo y un joven totalmente desconocido en la ciudad del Sena, no es por presumir o inventar, lo hago por mi mismo y por una promesa que le hice años mas tarde, cuando le ví por ultima vez en Barcelona, allá por el año 1992. Budy conocía mis obras de teatro, y una novela ambientada en EEUU, de ahí su interés años antes de que fuese a trabajar a Los Angeles de guionista y siempre me sentí como poseedor de una deuda pendiente por todo lo que aquel hombre hizo por mi.

Aquella madrugada en el hotel de Barcelona, me dijo:

-" Sé que algún día escribirás sobre nosotros, lo sé. Solo te pido que lo hagas contando absolutamente la verdad-"

Y otra frase cuando nos despedíamos en el hall del hotel, y que nunca he podido olvidar:

-" He tenido muchos amigos con los que he malgastado mi tiempo, pero pocos con los que compartir mi corazón-".

 

Budy era mi asignatura pendiente, me siento orgulloso de haberlo podido realizar, por lo mucho que tiene de datos cinematográficos de primera mano y por esclarecer al mundo entero que la imagen que se dió de él, nunca se correspondía con la realidad...!!Jamás he conocido a nadie mas comprometido con los seres que sufren!!.. !!Jamás ha existido un hombre en el ambiente del cine que haya dado mas amor y dejarse la piel por ayudar a los amigos que sufren!!, ese era Budy, así le sentí, así le recuerdo y quiero que todos lo sepan. No me importa esas rancias criticas hacia mi persona, las admito, pero nunca las compartiré. El también me enseñó a despreciar la envidia, a odiar la injusticia, a respetar y amar al que llamamos amigo, y a no detenerme ante nada, si al final me espera el resultado de tanta búsqueda. Mi progenitor me abandonó cuando yo tenía trece años, tuvo tiempo de enseñarme a amar el cine, pues mi padre era aún mas cinéfilo que yo, pero en Budy le reencontré, era como una reencarnación. A veces le miraba cuando dormía, o tenía los ojos cerrados, y se fundía con el rostro de mi padre fallecido. Son cosas que uno no olvida fácilmente, y tal vez mi destino lo trazaron esos seres que aunque ya no están a nuestro lado y no nos abandonan nunca. Budy era así, así le sentía y recuerdo que una mañana sentados tomando café dijo:

-" Yo tuve un padre embrutecido por el alcohol, nunca soporté el trato que dió a mi madre, pero al final de sus días pude recuperar el tiempo perdido y entonces sentí que siempre estuvimos juntos, a pesar de mi desprecio y odio. Los vínculos entre padres e hijos los hilan el destino y el mío al final fué muy fuerte. Me sentí orgulloso de haber sido su hijo-"

 Mentiría si dijera ahora que mi relación y amistad con Budy era de esa índole, nos unieron muchas cosas mas: el cine, mi curiosidad obsesiva por ciertos actores y actrices; la paz que me trasmitía y la delicadeza con que me trató siempre, verme caminar a su lado era un privilegio, un don de Dios y la amistad era tan amplia, poseía tantos afluentes, que me siento incapaz de detallarlos con coherencia. Lo único que puedo añadir es que estando a su lado aprendí no solo a ser mucho mas capaz de todo, también me endureció en mis decisiones, en mi trato con mi familia, y sobre todo en su cariño y aliento en que no dejase nunca, por nada del mundo, de escribir. Todo esto se lo debo a él, a ese actor que los medios, y las mujeres con las que estuvo casado, como alguno de sus hijos, quisieron pintarle como un egoísta, un divo, o un mal esposo y padre. Yo le ví sufrir cuando terminada de hablar por teléfono desde el Hotel con alguno de ellos, y le he visto llorar de impotencia, ante las injustas acusaciones de que era victima. Budy nunca dejó de enviar dinero a sus hijos, a sus esposas, y jamás me habló en mal tono de ellos...Como diría mi querida Vivien Leigh en esa obra maestra que es GONE WITH THE WIND:

-!! A Dios pongo por testigo !!-.

Este articulo no va a ser todo relacionado con lo que él pudo contarme de su trabajo, o sus amistades, mi objetivo es hacer ver el que entre en mi sitio, que hubo una vez un hombre, al que llamaron el actor de actores, Un ser sensible que anteponía su cariño por los hombres y mujeres que formaron parte de su circulo mas íntimo y a los que nunca dejó de su mano, cuando él era muy influyente del cine. Me han criticado injustamente que no hablase de Wally Cox y de como Budy tenía dado orden, para que sus cenizas se mezclaran con las suyas cuando muriera. Apenas me habló de él, y si lo hizo, fué de pasada como hacia con Jack Nicholson, al que yo sé que veneraba intensamente. No creo para nada que sintiera algo mas fuerte que una simple amistad por Cox, si hubiera sido distinto, me lo habría dicho en aquellas noches largas, intensas en la habitación del Hotel Central Saint Germain, donde sus paredes veían como dos amigos se contaban sus dudas, sus penas, también sus deseos, mientras amanecía en un Paris absolutamente maravilloso. De hecho uno de esos días me refirió el dolor tan enorme que sintió al enterarse del suicidio de la actriz mexicana Pina Pellicer, cuando la dirigió en "One-Eyed Jacks". La prensa le acusaba de ser la causa de la muerte de la actriz, al no verse correspondida... Pero amigos míos: !!Se han dicho tantas mentiras de Marlon Brando!!, que no lo veo justo, por eso ahora comprendo mejor sus palabras: 

-" Sé que algún día escribirás sobre nosotros, lo sé. Solo te pido que lo hagas contando absolutamente la verdad-"

Esa es mi intención, con mis recuerdos, con la ayuda de mi raído diario y esas ráfagas constantes que envuelven mi mente infinidad de veces. Tuve una gran suerte aquella mañana en el Museo del Louvre, me siento un privilegiado, pero también hay mucha tristeza entre líneas, no voy a extraerlas así como así, pero mi vida no ha sido precisamente un campo de rosas desde que le conocí y me demostraba interés por todo lo que hacía: mis escritos, mis artículos de prensa... Por todo lo que él sabia llenaba mi vida, así se comportó siempre conmigo a pesar de estar separados por siete mares. Budy fué mi ídolo, mi amigo, mi profesor, mi psicólogo y en muchas ocasiones un padre también. De él aprendí a no sentirme ridículo, a estar conforme con mi cuerpo, a reírme de las cosas mas insólitas, a valorarme como persona y a encauzar mi vida por senderos antes impensables. Hubo un día, de esas veces que apenas hablaba, simplemente sonreía, en la que sus ojos fijos en mi, y siempre en un absoluto silencio, me enseñó mas que todos los profesores que pasaron por mi etapa de estudiante. Budy era así cuando estábamos juntos, desconozco si era una forma habitual en él, pero esos silencios y su mirada son un mar de palabras, que yo entendía. Yo, con 31 años y en Londres, donde rodaba su colaboración en SUPERMAN, me hizo una confesión que entonces me costó comprender, pero con el transcurso de los años, he entendido con una claridad mas que suficiente.

-" Nunca quise interpretar a Vito Corleone, el día que tenia que firmar el contrato me marché a la India, me perdí durante varios días, quería pensar lo que iba a hacer, no podía identificarme con un asesino, con un Jefe de la Mafia sin escrúpulos, envuelto en una familia de locos, que no era la mía. Cuando doy vida a un personaje, por muy difícil que cueste creerlo soy yo de pies a cabeza, ¿como iba a ser Don Vito?. Ni las llamadas de Coppola, ni las de Pacino me convencían. Era todo tan lejano a mi modo de pensar.... Al final la hice, me aprendí como un autómata los diálogos, pero no siento ningún aprecio por aquel trabajo, solo fuí yo cuando una tarde rodando en los estudios una escena en mi despacho, ví cruzar por el plató un gato con mirada triste...Quise tenerlo en mi regazo, lo tuve y así se rodó, aquel gato me enseñó que los asesinos pueden tener corazón ... Es mi mejor escena de todo el film, es lo único que quiero recordar de ella. Puede parecerte ridículo y poco creíble, cuando está considerada como una de las mejores películas de toda la historia del cine y encima me dieron un oscar que nunca recogí. Después del Paul de EL ULTIMO TANGO EN PARIS, donde me sentí humillado, puedo asegurarte que sufrí mas haciendo de Vito Corleone. El cine es solo un medio para conseguir un fin, es curioso, igual pensaba Karl Malden, tal vez sin yo verlo, en Karl encontré a mi padre. Apunta esto, no lo olvides, y si alguna vez lo escribes... !!cuéntalo!! -"

En ocasiones en mi vida he tenido que tomar decisiones que iban en contra de mi naturaleza, este yo creo que ha sido el punto mas doloroso de mi existencia. Recuerdo que en Londres, cuando ya éramos bastante amigos, y nos conocíamos  bien, sentados sobre la alfombra de la habitación del hotel, le comenté estos traumas, y muchos otros, como estar viviendo con mi madre, un ser excepcional, pero que quedó destruida moralmente después del accidente de mi padre, y a la que tenia que consolar un día sí, y el otro también. Coordinar mis salidas sin preocuparla, y siempre pendiente de sus medicamentos. En cierto modo me ahogaba, era mi madre y la tengo a mi lado siempre después de su fallecimiento, pero no soportaba mas aquella vida. No tenía a nadie a quien contar aquello, a nadie....Y aquella tarde en Londres el pobre Budy tuvo que escuchar muchas partes de mi vida que desconocía, lo hizo, lo recuerdo muy bien, en absoluto silencio bebiendo mas de la cuenta, pero siempre sobrio. Yo estaba nervioso, tranquilo, pero expectante por saber lo que él opinaría de todo ello. Aquel mismo día, cuando ya se durmió, me pasé tiempo mirándole, viendo como su pecho se elevaba al respirar, y me levanté, no se que hora sería, pero me acerqué a mi bolso de viaje, cogí mi diario, y fuí anotando los consejos que horas antes él me dió... No se que haría sin estas anotaciones, son un punto de apoyo fundamental para escribir. Estoy desnudo de pies a cabeza sin mis apuntes, porque mi memoria no se puede decir que sea extraordinaria, por eso siempre recurro a mi diario. No soy nada sin él.

Siempre admiraré su forma de beber, lo hacia con frecuencia, pero nunca le ví ebrio, nunca, y aquel día me escuchó detenidamente, al yo finalizar se levantó, y de espaldas al enorme ventanal del hotel, dijo:

-" Mi padre nunca estaba en casa, y así fué siempre hasta bien pasados los años, mis hermanas tenían grillos en la cabeza, y yo era demasiado maduro para mi corta edad, me dolía observar a mi madre al lado de la botella de whisky, con aquellas grandes ojeras y sin fuerzas ni para coger el vaso, pero yo la comprendía, odiaba su sufrimiento. Pensé que yo algún día estaría así, ante la perdida de un ser querido, que el mundo sería mierda y caos. Era muy jóven, y de esa forma traté siempre a mi madre, La cuidé mucho, pero una vez que salía a mi mundo, todo se quedaba dentro, con cien candados y me esperaban con misterios, gozos, penas y alegrías. Hay almas esclavizadas que agradecen tanto los favores recibidos que se estrangulan con la cuerda de la gratitud. Es mi forma de ver la realidad y asumir decisiones. Con el paso del tiempo, te parecerán menos grotescas y te alegrarás de haber sido siempre tú, tú con tus sentimientos, con tu delicadeza y con tus miedos a salir a la luz como eres en realidad. ¿Por qué aquí, a mi lado eres tú y cuando estas solo temes tu propia naturaleza?, ¿Qué diferencia hay entre Juan y mi amigo?, no la hay, solo existe un cristal, solo es realidad lo que ves reflejado en él. El destino ejerce su influencia sobre nosotros, incluso cuando todavía no hemos aprendido su naturaleza; nuestro futuro dicta siempre las leyes de nuestra actualidad. Vive sin dañar a nadie, pero vivir es lo mejor, nada importa, ni el dinero, ni la fama, ni nada, solo...!!Vivir!!-"

 

Tanto los días que estuvimos en Paris, como en Londres y finalmente en Barcelona, fuí una esponja en todo lo que me contó, y no es cierto que Brando fuese hombre de pocas palabras, lo sería en otros lugares y con otras personas, conmigo era transparente. Cuando pienso en él veo la de cosas que teníamos en común; sufría de depresiones cuando tuvo tantos problemas con sus esposas e hijos, lo solucionaba comiendo, esa ansiedad que le causaban los duros conflictos que vivió, eran campo abonado para dejar vacía la nevera. De ahí, precisamente su tendencia a la obesidad, que por otra parte combatía duramente si se acercaba algún rodaje. Era sensible, pero se empeñaba en aparecer grotesco ante la prensa, o adoptaba posturas insultantes, cuando el Budy que yo conocí era un hombre tranquilo, terriblemente culto y muy pendiente siempre de su aseo personal, en el que empleaba horas. De ello fuí testigo directo, tardé en asimilar aquello, pero entendía su postura. Nadie tenía derecho a conocerle bien, solo se mostraba así ante las personas que nos llamamos sus amigos. Quiero puntualizar esto, por las últimas biografías que han sacado del actor y no comprendo como un escritor puede inventarse la de cosas que relatan sus capítulos, cuando es solo soltar mierda. Por supuesto que Budy no era un santo, ni falta que le hacia, pero era un hombre totalmente cerebral, amante de ayudar siempre, de ser un abanderado de la justicia y alentar a otros actores y actrices siempre que estaba en su mano. Budy era un maestro dentro y fuera de la pantalla, así le conocí yo, así le recordaré siempre y daría mi sangre porque fuera de esta manera en el recuerdo de todos los aficionados al cine que le admiraron y le admiran.

Nuestro último encuentro en Barcelona es uno de esos momentos que vives y los recuerdas eternamente. Yo le encontré, después de 14 años muy distinto físicamente. Antes hablé de su ansiedad, de su forma de calmarla comiendo descontroladamente, cosas que entiendo muy bien, pues he pasado por ello muchas veces en mi vida. Pero yo intuía que mi amigo no estaba bien, cambiaba de tema constantemente, no se preocupaba tanto de su aspecto, aunque tenía a su secretaria y su manager que le atendía maravillosamente, ya sospeché desde Madrid, después de escuchar su voz invitándome a ir a Barcelona antes de que partiera para el norte de España para interpretar a Torquemada, en un film titulado CRISTÓBAL COLON, EL DESCUBRIMIENTO, noté cierto titubeo, su cambiada voz...aunque el acento entre mexicano-castellano lo conservaba, presentí que aquel encuentro no sería como las otras veces.

A Budy no le gustaba Barcelona, me dijo que se sentía mas cómodo en Madrid, o en Andalucía y que no le apetecía salir por la ciudad, yo creo que quería evitar a la prensa a toda costa. Nuestras horas pasaron en el interior del hotel, conversando de lo mucho que ambos habíamos vivido en esos 14 años. Le hablé de mi matrimonio, de mis hijos y él me aconsejó algo que no he logrado olvidar:

-" Nunca dejes de estar cerca de ellos, no pierdas esos años. Creo que no es de buen padre, salir a la luz siempre que está brilla y dejarse embriagar por las cosas mundanas. Que ellos vean y sepan que te tienen cerca. No cometas los errores míos si quieres ser feliz. Ellos son tu mismo y uno no puede alejarse de lo que hace que nuestro corazón lata con fuerza. Puedo irme con la tranquilidad que lo vas a hacer y eso me hace sentirme orgulloso de tí-".

 

Debo precisar que a pesar de verle un tanto cambiado, estando a solas con él, Budy se transformaba en aquel amigo de siempre, el hombre que me enseñó un Paris insólito y a su rostro volvía la inolvidable sonrisa, el brillo de sus ojos, y las ganas de que el tiempo se detuviera. Tal vez, sin ambos saberlo, o quizá intuyendolo, los dos sabíamos que no surgiría otro momento y este sería el último que pasaríamos juntos...., fueron solo 48 ahoras y tristemente así fué... Pero no dejamos de charlar, de contarnos proyectos: Le hablé de una obra de teatro que estaba terminando, de mi carrera ascendente en el Banco, de todo lo que uno tiene que sacrificar cuando contrae matrimonio, la falta de libertad que tiene el hombre casado y la preocupación que sentía de ver a mi madre muy envejecida. Budy siempre tenía un consejo, una buena palabra, porque él era un ser de buenas intenciones, y aquellas épocas que ambos vivimos, se puede decir que fué el aprendizaje mas notable de toda mi vida. Hubo un Juan en Mayo de 1968, en 1970 y existía otro, totalmente diferente, sentado sobre la alfombra de la suite del Hotel de Barcelona. Entre copa y copa, comiendo frugalmente, él supo indicarme el camino de baldosas amarillas por donde yo debería caminar. Era, ahora lo pienso con el paso del tiempo, que su intención era plagiar a George Bernard Shaw en su obra Pigmalion, a lo que yo me presté complacido, pues en aquellos años, y a pesar de mis vivencias equivocas, la inmadurez brillaba. Sus consejos los llevé siempre, los practiqué...algunos salieron como él me dijo, pero me gustaría tenerle ahora de frente para decirle que hay cosas que el hombre no puede apartar de si mismo, y es esa losa pesada de falta de libertad, aún hoy en día, en pleno año 2011, no he tenido la valentía de apartarla de mi. Me contó de su cansancio físico, de sus depresiones, de su repugnancia sobre el cine que se hacia ahora, los problemas que tenía con sus hijos, en especial con Cheyenne y Christian. A pesar de colaborar en muchos Films, me dijo que vivía de ayudas sociales y de una pensión del gremio de actores. Pero también que mantenía algunas de sus propiedades, entre ellas su casa de Mulholland Drive, en la que brillaba la ausencia del lujo y las comodidades que rodeaban las mansiones de sus vecinos. Debo decir que Brand tenía un jugoso patrimonio compuesto por su vivienda de Beverly Hills, valorada en más de 10 millones de dólares, y Tetiaroa, un conjunto de 11 islas en Tahití, en los paradisíacos Mares del Sur, que empezó a comprar en los años 60. Además, Brando poseía obras de arte y una valiosa colección de guiones. Yo todo eso lo supe hace años  y tal vez por saberlo de primera mano, me sentí indignado cuando al poco de morir, los medios de prensa lanzaron a bombo y platillo que MARLON BRANDO se había muerto arruinado, ¿Por qué siempre que algún personaje notable muere, salen a la luz morbosidades, mentiras, por escritores sin escrúpulos que intentan crear un cuento que carece precisamente de ser un país de maravillas.?. !!lamentable!!, pero ahí están, el publico les cree y se enriquecen a costa de quienes no pueden defenderse.

 

En 1978 cuando estuvimos en Londres, mientras colaboraba en SUPERMAN, relato que ya escribí en mis anteriores artículos, tuvimos momentos extraordinarios, aún era muy atractivo, siempre con esa inolvidable sonrisa, y esas ganas de contarme cosas, cosa que ahora pienso lo hizo porque sabía que anotaba constantemente en mi diario, y que algún día escribiría algo sobre él, no se equivocó, Budy no se equivocaba nunca, tenía además una memoria de búfalo. Como ahora está de actualidad un libro que se ha escrito sobre Vivien Leigh y Larry Olivier, me viene a la memoria unas palabras que me contó sobre los reyes del teatro ingles:

-" Vivien en UN TRANVÍA LLAMADO DESEO estuvo genial, total y diferente a Jessica Tandy, mi Blanche en Broadway, pero genial. Era un ser muy enfermo y delicado, era como dijo Tennessee Williams: ver sobre un escenario a una paloma bajar desde arriba y caer lenta y majestuosa sobre el escenario. Su palidez antes de maquillarse era muy notable, porque poseía un cutis blanco como la nieve, pero en cuando salía a escena todo se te olvidaba. Odio mi personaje de Stanley, porque es todo lo opuesto a mi, pero me interesaba hacerlo en el teatro, sabía que era mi trampolín hacia el cine, y lo conseguí, luego mi querido Kazan hizo el resto. Larry era un hombre muy celoso, yo diría que un enfermizo celoso, y no tenia motivos, nunca he visto una mujer mas enamorada, ni una actriz que siguiera los consejos de su marido. En el fondo me daban envidia. Hice mucho por ella, sobre todo cuando estaba muy tocada interpretando TOVARICH en Broadway, le ayudé y creo que siempre me estuvo agradecida, pero este detalle lo sabes muy pocos, tú entre ellos, sé que harás buen uso de mis informaciones. Larry era un actor grandioso, despreciaba el método, y era muy altivo, pero se le podía perdonar todo, sobre un escenario no he visto nada igual. Su Rey Lear ha pasado a la historia. Me arrepentí mucho tiempo de rechazar la oferta que me hizo, de interpretar DULCE PÁJARO DE JUVENTUD, la cual iba a dirigir junto a Viv en un teatro de Londres, entonces yo estaba curado de subirme a los escenarios, como lo estoy del cine, pero no me preguntes el motivo, porque ni lo sé. Fueron una pareja increíble, me hubiera gusto sentir ese amor que ellos destilaban. Vivien siempre estuvo enamorada de él, y creo que Larry también...Al menos lo demostró la noche que ella falleció...-"

Conversar sobre estos temas con Budy era mas que un orgasmo y a mis 31 años todo un calidoscopio de aprendizaje envolvía mis sentidos. El sexo era un tema prioritario para ambos, él por su experiencia y yo por la no experiencia. Tocábamos el tema muchas veces, infinidad y puedo asegurar que hablábamos sin tapujos, con total libertad, y en este campo sus lecciones aún están escritas con tinta fresca sobre mi cerebro:

-" Yo siempre dije que el sexo no tiene sexo, ¿por que ha de tenerlo?, si tu admiras a una persona, sea hombre o mujer, si sientes atracción, la libido aparece mucho antes que los sentimientos y el placer del sexo no tiene limites, como bien sabes. Yo me considero un adicto al sexo, como lo puedo ser al puto chocolate, o a una buena comida. Recuerdo una noche en mi casa de Los Angeles, era muy tarde, casi anochecido, ví desde mis amplios ventanales a un muchacho negro merodear la empinada cuesta que va a la entrada principal, era joven, robusto, bien parecido...y me dije, ¿por que no?, y como en LA PRIMAVERA ROMANA DE LA SRA. STONE, me asomé, le llamé y le arroje una llave. Te aseguro que de estas cosas no me arrepiento nunca. Son momentos, instantes que aparecen y se van con la niebla, pero gratificantes. Nunca debes hacer lo contrario si te surge una ocasión parecida, es mi consejo.... anótalo, anótalo también....-"     

 

 

 

Son muchas las lecciones que aprendí a su lado, pero quizá lo que mas me gustaba escuchar eran los discursos sobre la ayuda al tercer mundo, su incondicional preocupación por los indios americanos encerrados como gallinas en aquellas enormes reservas, o su lucha por conseguir terminar con el hambre en el mundo. Si él hubiera sabido entonces, en 1978 que todo aquello seguiría igual en pleno siglo XXI, estoy convencido que se hubiera desmoronado. Su sensibilidad en estas cosas era tremenda, le interesaba mas que el propio cine. Yo creo que si a Budy en esos momentos le llama por teléfono su representante, ofreciéndole un remake de LAURENCE DE ARABIA, film que siempre quiso interpretar, no hubiera tenido fuerzas de decir sí. La injusticia era un tema que le quitaba el sueño, y fuí testigo. Era una gran persona, un ser excepcional en todo, y no ese Brando que han querido hacernos ver. También es cierto que todo esto me lo confesaba en la mas estricta intimidad, no sé como se hubiera comportado con cientos de cámaras y cientos de periodistas a su alrededor, buscando el lado mas divo del actor.

Bran era un hombre complicado y ya no confiaba en la gente desconocida, la vida le había sacudido con fuerza y sus espaldas ya no podían sostener los avatares de otros tiempos. Ayudó monetariamente a actores que comenzaban, y que nunca les había visto, y me estoy refiriendo a su época del Actors, luego esos mismos actores que por suerte o desgracia consiguieron un puesto en el olimpo de la fama, han sido los primeros que le han despellejado, contando sus intimidades, sus debilidades o esas presuntas corrupciones a los productores de Hollywood, aludiendo y esto son comentarios que el escritor Darwin Porter desarrolló muy morbosamente en su conocida obra "Brando Unzipped", a su atractivo físico. Otros actores le han coronado como un ególatra compulsivo, un machista declarado y un vago, añadiendo que había días que no aparecía a los rodajes, sin ni siquiera mandar ningún tipo de comunicado. Cuando leo todo esto no puedo entender nada de nada y mucho menos que estas cosas sucedan entre compañeros de una misma profesión, pero esto se debe a mi desconocimiento del medio y a que tengo un corazón como una casa de huéspedes. En cierto modo estos manuscritos siempre salen a la luz cuando el protagonista ha muerto, en casi todos los casos es así, y me pregunto la cantidad de mierda que encierra la palabra dinero, es triste, desolador que un actor que ha marcado época en la historia del cine, que su forma de interpretar está considerada como la forma perfecta de adaptar un personaje a si mismo, puedan tacharle de semejantes morbosidades. Hablo como cinéfilo, no como amigo y busco un lugar bajo cualquier puente del Sena, y espero que pase el metro para lanzar el grito mas desgarrador que ser humano pueda escuchar.

Es sabido por todos como es el cine por dentro, o al menos lo que hemos leído, escrito por talentosos biógrafos... Cosa que hasta cierto punto veo normal, porque los hombres y mujeres que pueblan el cine no son como nosotros, ellos pueden estar cosidos con hilo de oro, o eso nos parece, pero la realidad a veces es bien distinta, y sobre esto, recuerdo que fué en Paris, en 1973, la segunda vez que nos vimos, Bran me hablo sinceramente, sin avergonzarse .. en esos instantes es cuando pude descubrir la morbosidad que destilaba Hollywood, y yo sentado en una butaca preferente, pegado a uno de los nombres mas importantes del celuloide, escuché anécdotas e intimidades que jamás hubiera imaginado. Puede que haya párrafos desdibujados por el paso de los años, pero si la memoria me falla, mi agenda me lo vuelve a recordar.

Sobre Barcelona recuerdo que, estaba lloviznando, pero ambos seguíamos dentro de la habitación del hotel, hablando, bebiendo y al menos por mi parte, implorando que el tiempo se detuviera en ese instante, pues no solo era vital estar al lado del amigo, sino también al lado de la persona que mejor conocía los entresijos del mundo de Hollywood. Podría describir yo sus comentarios, pero prefiero insertar sus propias palabras, aunque entre ellas, el lapsus del tiempo me está haciendo retroceder muchas veces, pero soy una roca y aquí, como otras veces mis apuntes me han tendido la mano.

-" Desde que salí del Actors Studio y fuí directamente a Broadway a interpretar UN TRANVÍA LLAMADO DESEO, no me fué todo tan fácil como se ha contado, tuve la ayuda de personas claves de mi vida: Kazan, Karl Malden, Lee y mi inestimable Jack Nicholson, entre todos creamos un Marlon Brando para el publico y en ellos me sostuve muchísimas veces para mantener mi verdadera personalidad lo mas oculta posible, pero en Los Angeles es difícil pasar inadvertido y te confieso que eso me quitaba el sueño, porque hice de todo en aquellos años, no solo con mujeres influyentes, sino con productores, directores y actores de fama. Rock Hudson y yo tuvimos momentos que solo yo guardo, con Jennifer Jones tuve una tórrida relación, era una mujer desequilibrada, había sido esposa de Selznick y era una de las mujeres mas respetadas de Hollywood, se pasaba el día tomando pastillas..., pero la recuerdo como toda una mujer. Cary Grant también y me costó mucho dejar de verle. Luego estuve mucho tiempo sin tener relaciones con nadie, eran esos paréntesis de falta de identidad que me producían interpretar para el cine ciertos personajes. Te lo cuento y no hay muchas personas que lo sepan...Tal vez cuando ya no esté, algún muerto de hambre lo investigue, descubra algo y se haga millonario contando mis andanzas, y no lo digo por tí, sé que si alguna vez escribirás sobre mi, tú estilo lo conozco, he leído todo lo que tienes escrito y sé que me recordarás con especial objetividad y sensibilidad.-" 

 

 

En Paris, cuando estaba totalmente deprimido por las complicaciones emocionales que le causaba su personaje de ULTIMO TANGO EN PARIS, yo le dejaba dormir prácticamente toda la mañana. Budy solo actuaba por las tardes, así lo estipulaban sus contratos. Yo sufría presintiendo que los días se agotaban muy deprisa, tenía que regresar a Madrid, y tenía un articulo que había escrito sobre EL PADRINO que deseaba que él lo leyese...

Al contrario que me pasa a mi, sus despertares son maravillosos, alegres y tiernos, Cuando salio de la ducha, le entregué unos folios y le dije:

-" Por favor, dime que te parece.-"

No dijo palabra se sentó y ojeó despacio la critica que yo había escrito para una revista de tirada nacional en España... Me gustaría insertarlo, guardo todas, absolutamente todas, pero por aquel artículo recibí una mención especial y me aseguré un puesto en la publicación... Decía así:

 

 

-" En todas las listas aparece CIUDADANO KANE, como la mejor película de la historia. No seré yo quién se atreva a desprestigiar ni menospreciar la obra maestra de Orson Welles, que sin duda supuso una revolución en su momento y que aún a día de hoy constituye un ejercicio indiscutible de estilo y de maestría narrativa, pero la verdad es que a mi me aburrió un poco... Realmente es EL PADRINO, el punto de encuentro de todos los cinéfilos del mundo. En cierta ocasión leí: "Quién no haya visto 'El Padrino' no ama el cine". Aún a riesgo de parecer algo extremista y radical yo diría que "Quién no ame 'El Padrino' no ama el cine". Evidentemente siempre exagero...pero tampoco mucho.

Si el cine de gángsters nos ha regalado muchas obras a lo largo de la historia, la película de Coppola es la obra maestra de entre todas las obras maestras. Supera a todo las anteriores películas y supone el espejo en el que mirarse para todas las posteriores. Hoy día todos nos imaginamos al Jefe de una familia mafiosa con esa voz rasgada, casi susurrada de Marlon Brando, quién crea aquí todo un icono. La fotografía anaranjada de Gordon Willis creó escuela y hoy por hoy es sinónimo de película ambientada en la primera mitad del XX. Al Pacino nunca ha estado mejor ni ha dado más miedo que encarnando al frío y calculador Michael Corleone, el mejor villano que jamás haya aparecido en pantalla. También James Caan, Robert Duvall, Diane Keaton y el pobre John Cazale brillan con luz propia, la maravillosa música de Nino Rota nos hace respirar desde el principio ese ambiente italiano que desprende la novela de Mario Puzo. Pero quién en mayor grado hace posible este milagro fílmico se llama Francis Ford Coppola, quién dirige con maestría una película clásica en plena década de los 70. Pero una película clásica sin la ridícula censura del código Hays, finiquitado por fin años atrás. De esta manera Coppola contribuye con este film la revolución cinematográfica que comenzó Arthur Penn con "Bonnie and Clyde" y que continuarían directores llamados Scorsese, Lucas, Spielberg o De Palma entre otros. ¿Alguna a la altura de El Padrino? La respuesta es clara: !!Imposible!!. Y siendo Stanley Kubrick, Visconti, Wilder y Capra mis directores fetiche por excelencia, no puedo sino desconcertarme y desmoralizarme. Y que nadie se engañe: a mí EL PADRINO, de Francis Ford Coppola me parece una obra grandiosa, francamente grande. De hecho, es una película académicamente tan correcta que, casi cualquier crítica positiva o negativa deriva más de gustos que de opiniones. En mi caso, la primera mitad de la película y me refiero hasta la magnífica escena del restaurante, es brutalmente magnífica. Estupenda hasta el extremo de que el film podría terminar allí y quedar perfecta. Tiene muchísimo mérito por parte de Coppola hacernos sentir una sincera empatía por una familia de la mafia siciliana sin ocultarnos su lado más cruel, pasando por alto el ¿irónico o serio? diálogo de Marlon Brando: "No somos asesinos, a pesar de lo que diga ese funerario..." Lo mismo cabe a decir de su conflicto con la familia enemiga: ambas familias son respetuosas y caballerosas por un lado, y traicioneras por el otro. De hecho, he visto en el film una interesante reflexión sobre unas cuantas pasiones humanas, el amor familiar, el honor y el salto entre generaciones. Y cabe decir que la historia de Johnny Fontana, alegoría muy clara de las relaciones de Frank Sinatra con la mafia, es un genial obsequio, incluso aunque, visto a distancia, pueda parecer intercambiable. Cabe sumar que pocas "obras maestras" he visto en las que la mujer quede tan reducida al papel de florero como sucede aquí. Brando no es un actor interpretando a Vito Corleone, Brando es Don Vito Corleone, y su caracterización, como su interpretación es algo digno de dioses. Se le podrá recordar por muchas películas, muchas....pero en esta se descubre al actor y eso me ha sucedido s mí, a mis 26 años, contemplando un film que mas que una obra maestra, es la película de todas las películas.".

 

Al terminar, se quedo en silencio, me miró, sonrió y dijo:

-" No es cierto que estuve como un Dios, solo soy un actor, lo que pienso de aquel rodaje ya te lo conté, pero admito tu libertad de expresión, siempre pensé que serías un gran guionista y es triste que no te decidas, pero eso depende de tí. Este texto está escrito con ese estilo tan personal que descubrí leyendo tu novela, y las obras de teatro, sabes llegar y tu forma de redactar apresa... Nadie podrá relatar mejor que tú la vida y milagros de este hombre al que solo sus amigos llaman Budy-"

Su ofrecimiento de irme a Los Ángeles para ser guionista ha sido mi asignatura pendiente todos estos años, no hay un solo día en que no recuerde sus palabras, y en lo cobarde que fuí al no aceptar, estoy seguro que Budy hubiera hecho todo lo posible por que triunfase, uno de mis sueños: !!TRIUNFAR COMO ESCRITOR!!, en cierto modo él leyó mucho de lo que yo escribía, le enviaba a Mulholland Drive todos mis artículos, criticas, etc. en aquellos entrañables folios, entonces no existían los ordenadores, y me solía quedar hasta tarde delante de mi maquina de escribir, en mi puesto de trabajo para poder enviárselo. Budy tardaba mucho en contestarme, los rodajes, sus viajes, estaban siempre entre ambos, pero al volver a su residencia siempre tuvo un momento para darme su opinión, y ello me servía mucho, sobre todo cuando terminé mi tercera obra de teatro. Este fué un aprendizaje en el que él tuvo el peso lógico de un buen amigo: me aconsejaba, rectificaba... pero siempre admiraba mi forma de llegar con mis manuscritos. Me dijo una vez algo que lo tengo siempre presente: !Tus escritos, la forma en que lo planteas, esa mezcla que utilizas entre fantasía y realidad.. !!enamora!!. Yo sabía que no me mentía, y así era, a Budy le sucedía lo mismo que a mi, odiábamos la mentira, y preferíamos enmudecer antes de soltar un halago por compromiso. Siempre supe que él valoraba mi trabajo, lo estimaba, y seguía insistiendo en que me fuese a Los Ángeles. No pude hacerlo, mi madre sola, una mujer que había conocido, la falta de dinero, mi próximo ascenso en la Entidad Financiera, y el abandonar Madrid, hacia un País desconocido... Eran demasiadas cosas y él lo comprendía, pero no lo compartía, nunca llegó a darme la razón, y en cierto modo me siento culpable de haberle defraudado.

En una ocasión me envió unas fotos desde su Isla de Tetiaroa, al verlas con aquel rostro de alegría, de amplia sonrisa y otras sentado ante unas mesa llena de manjares, comprendí que ese lugar le estaba destinado. Allí era y fué muy feliz, Dejó dicho que cuando él ya no estuviera, sus descendientes montases un complejo turístico de lujo, y un museo con pertenencias personales, donde todo el que le admirase pudiera deleitarse a gusto... Mas adelante ampliaré esto. No he seguido de cerca si sus deseos se han cumplido, me cuesta trabajo indagar por Internet detalles de Tetiaroa, de lo que puede haber sucedido allí después de su triste desaparición el 1 de Julio del 2004, leí una vez que había problemas, no se de que tipo eran, pero ojala sus deseos se cumplan, y pueda haber un lugar de gran belleza, como son esas islas donde se perpetúe el recuerdo a un hombre maravilloso y un actor construido con un material que ya no existe.

En 2002, supe que había sufrido un ataque de neumonía que lo obligó a usar silla de ruedas y mascarilla de oxígeno. Su obesidad le provocaba además serios problemas coronarios, nunca llegó a recuperarse y estuvo siempre atendido por su vecino y amigo Jack Nicholson.

Quizá porque le sobraba, Brando no le concedía demasiada importancia al talento. Lo consideraba algo frívolo. me dijo muchas veces que la interpretación no le reportaba la más mínima satisfacción y que lo hacía únicamente porque era una actividad muy bien pagada. Se preguntaba constantemente si lo que hacía valía realmente la pena y a menudo no se tomaba sus papeles en serio, cosa que yo intentaba recriminarle, pero Budy tenía una personalidad demasiado fuerte. Además de numerosas mentiras, la biografía escrita por Gary Carey volvió a mencionar las famosas palabras del actor acerca de su consideración de que “el sexo no tiene sexo”. No dejaba de ser irónico que los biógrafos que ha tenido vuelvan siempre con la misma frase. Budy sentía una manifiesta atracción por las mujeres, sobre todo las exóticas, y eso yo lo sé muy bien y que confesase con total naturalidad que no se avergonzaba en absoluto de sus experiencias homosexuales, era también lógico conociéndole como le conocí.... Y es que él nunca se sometió a lo que otros esperaban de él. Se dijeron, se dicen y se dirán tantas cosas.... Era el actor de actores, eso es indiscutible, pero qué su vida personal fuera desastrosa: mal padre, mal amigo, mal marido, misógino y egoísta.... !!No estoy de acuerdo!!..porque están dichas de forma mezquina y es el consuelo del envidioso. En estos instantes viene a mi mente una frase de Robert Dilts:

“Cuanto más intensa es la luz, más grande e intensa es la sombra”.

 


El último día de nuestra estancia en Barcelona, antes de que se marchara para rodar CRISTÓBAL COLON, EL DESCUBRIMIENTO, tuvimos tiempo, sobre todo por las noches, ya que durante el día apenas le dejaban libre su manager y su secretaria, pero recuerdo que aquella noche hablamos de su amada isla de Teiteroa. Budy adquirió el atolón por 99 años. y poco antes de morir, vendió parte del territorio a una constructora, Beachcomber, que pretendía abrir un hotel en Onetahi, el islote más grande de Tetiaroa, pero me contó que  El hotel, “The Brando”, lo tenía diseñado según las ideas ecologistas que siempre pensó y su promotor se implicó personalmente en el diseño para asegurar que no interferiría con el frágil ecosistema del atolón. Me comentó también que había tenido problemas, debido a la oposición de los habitantes de Tahití y de numerosos grupos conservacionistas, pero el gobierno le dió el visto bueno al proyecto, con la condición de que los recursos naturales de la zona no se vieran afectados. Se le encendían los ojos hablando de su isla, yo creo que no existía un lugar en el mundo que amase tanto como Teiteroa, podía explicar al detalle el color, el clima, el aire, la suave arena blanca y no se cansaba, Budy nunca se cansaba, cuando el tema le agrandaba mas su corazón. Yo me sentía privilegiado por esto, y aquella última noche fué para mí inenarrable. Tenia al amigo, al actor, pero como adivinando que sería nuestro ultimo encuentro, dejamos que la noche barcelonesa cerrase una amistad de la que me siento muy orgulloso de haber vivido... Luego, cuatro años después de fallecer supe que la construcción comenzó con idea de abrir "The Brando" para finales de 2008, pero se paró todo por un tiempo, y los motivos los ignoro.

 


Tras su muerte el atolón pasó a ser propiedad de su hijo Teihotu Brando, excepto dos hectáreas cedidas a Michael Jackson. El proyecto creo que siguió su curso, y llegó a construirse el gran hotel de lujo, con materiales naturales e integrado con el entorno, pero no he buscado nada por la Red, no me siento capaz de ver lo que se hizo, y si al final era lo que él soñaba...

Solo me hago eco de una frase que dijo aquella última noche:.

“Los momentos más felices de mi vida han sido en Tahití. Si alguna vez estuve cerca de encontrar un lugar genuino en el mundo, fue en mi isla y entre los tahitianos.”

 

 

 

Son tantos los momentos; las horas, los silencios, la amistad, la complicidad, los paseos por la orilla del Sena, las comilonas, en las mejores pastelerías, ir a un cine de Paris, para admirar a su íntimo Jack Nicholson en CHINATOWN, la gente importante y menos importante que conocí gracias a él, su proposición de trabajar en Hollywood, los consejos sobre mi familia, la forma en que me debía comportar en el matrimonio, la educación hacia mis hijos, mi amor hacia una madre, el recuerdo al padre...y siempre, infinidad de veces su sabio consejo de que no dejase nunca de escribir... Puedo decir que mi aprendizaje con el actor mas grande del cine no se fué a un saco sin fondo, pues he seguido como he podido sus palabras, sus deseos, y tal vez por eso, porque eran sus deseos, en todos estos años, también fueron mi asignatura obligada.

Se me puede creer o se difuminan mi testimonio de agravios e injurias, pero como decía Clark Gable al final de GONE WITN THE WIND: "Francamente querida, me importa un bledo"...lo comprendo y no me quita el sueño. Son mis vivencias y dejaron en mi persona gran huella. En su memoria he podido hacer a medias realidad sus palabras de que alguna vez lo escribiría, no de la forma que sería justa: !!Necesitaría un gran manuscrito!!, porque mucho se queda en mi tintero... Lo que nadie puede poner en duda que, es el acontecimiento personal que, después del nacimiento de mis hijos, es lo mejor que ha sucedido en mi vida.


" Un verdadero amigo es alguien capaz de tocar tu corazón desde el otro lado del mundo "