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MARLON BRANDO

Y

LA CIUDAD DE PARIS

 

 

 

 

 

 

 

 

EN PARIS, AÑO 1970

 

 

Tenía ante mí una de aquellas tazas de café típicas francesas, con su crema y olor característico. Siempre he sido un adicto al café, pero quiero puntualizar que el mejor café que he tomado siempre ha sido en Paris y no me preguntéis el por qué, para mi es el mejor del mundo. Juande, mi querido amigo de correrías y viajes estaba atónito, no dejaba de dar crédito a lo que estaba viviendo, en un pobre francés intentaba entablar un dialogo a todas luces era difícil. Reconozco que su ayuda me fué muy útil, sobre todo años después en un viaje que realizamos a Londres.... Pero en esos momentos, estábamos tres hombres, sentados en una terraza de Rue Rivolí, al lado de la estatua de Juana de Arco, sin saber si aquello era realidad o estábamos soñando. Marlon Brando, el actor mas importante del mundo, la figura mas representativa del cine y uno de los actores mas admirados, deseados y criticados, estaba con nosotros, sentado informalmente, sonriendo y contestando a mi amigo Juande en un pésimo francés. Minutos antes y en el interior del Museo de Lovbre se produjo uno de los instantes mas importantes de mi vida, sin lugar a equivocarme, el momento que mas recuerdo de todos los que he vivido.... Sentí una mano sobre mi hombro, delante de un óleo sobre tabla de álamo que representaba La Gioconda y me dijo:

-You cannot do photos-

 A partir de ahí surgió como un milagro, yo sin poder reaccionar, guardé mi cámara Nikon en el maletín como hipnotizado y continuó un juego de palabras entre Juande y Brando, bueno, mi amigo le hablaba en francés, pero observé que Bran me miraba a mi constantemente y se sostuvo en mi brazo como si nos conociéramos de siempre. Los tres atravesamos las salas buscando la salida.....

Consumíamos los minutos sentados en la cafetería, y escoltados por la bella y dorada figura de Juana de Arco. No puedo precisar todos los detalles de aquella conversación, es materialmente imposible, creo que eran diálogos relacionados con la belleza de la ciudad, con el tiempo que yo y Juande estaríamos en Paris....Lo que supimos es que Brand acababa de terminar QUEIMADA. Intuí enseguida que su interés se centraba mayormente en mi persona, me preguntaba detalles de mi vida, a que me dedicaba y pudimos relacionarnos verbalmente empleando ambos un idioma muy usado en la actualidad, una especie de English Mexican, que poco a poco se convirtió en mexicano total. Brad estuvo mucho tiempo en territorio Mexicano y se defendía muy bien en este idioma, y hacia unos días que regresó de Colombia donde se rodó QUEIMADA, por lo tanto Juande descansó de su parvulario francés. Juande ha sido mi mejor amigo, nos entendíamos con la mirada, con un gesto y lo que le agradecí siempre fué cuando hizo mutis, diciéndome que aquella misma tarde se marchaba a Madrid, que tenia que ir a recoger su equipaje al Hotel Du Calvados, donde nos hospedábamos. Le miré atónito, pues aquello no estaba en nuestro planes....Vi la sonrisa en el rostro de Brad, él comprendió la decisión de Juande.

 

 

 

 

Aquella misma tarde y después de acompañar a Juande a la Estación de Austerlitz, Brad y yo nos quedamos solos. Era una situación realmente comprometida y difícil, pero con la naturalidad de él y los comentarios relacionados con su trabajo, y el mio, me ví de frente al Hotel Central Saint Germain, que según me dijo, era su residencia habitual siempre que viajaba a Paris. Era el típico hotel francés, entrañable, acogedor, discreto y donde nada ni nadie apenas te miraba cuando entrabas o salías. Por supuesto allí Brand era muy conocido, pero lo adiviné cuando traspasé el umbral del Hotel, era que le consideraban uno mas de la familia. Me preguntó si no me importaba acompañarle en los días que iba a estar en Paris, antes de volar a Hollywood, al yo asentir con la cabeza, ordenó que fueran a recoger mi equipaje al Hotel Du Calvados, que pagaran la cuenta y que regresasen con mi maletín. Yo me sentía inmóvil, feliz y flotando, pero inmóvil...Aquello fué en cierta forma, la primera vez que Marlon Brando comenzó a preocuparse por aquel joven que horas antes miraba el cuadro de Leonardo da Vinci, sin adivinar quien tenía detrás.

Mi idea de permanecer en Paris se disparó....Tenía pensado estar dos o tres días, y en el momento en que mi equipaje entró en la habitación del Hotel Central Saint Germain, sabía que mi estancia en la ciudad se alargaría mas días. Brand era el hombre mas famoso del cine, el mas deseado y admirado, algo hasta ese momento inexplicable me ataba a él, le tenía cerca, descansando en la cama, fumando, mientras yo terminaba de ducharme, dejando caer el agua caliente, casi hirviendo por mi piel, poseído de una excitación sin precedentes, con un miedo que me recorría todo el cuerpo, alargando todo lo que podía mi estancia en el cuarto de baño.....Antes dije que la memoria a veces te es infiel, pero no siempre, aquel momento ha quedado grabado en mi memoria......Mis 23 años iban a marcar un antes y un después en mi vida y que conste que no desprecio lo vivido anteriormente, pero los momentos, los espacios de tiempo, los minutos y hasta las horas que iba a vivir a continuación, adquirieron una dimensión trascendental y así serán hasta el fin de los tiempos.

Estaba amaneciendo, lo recuerdo como si fuera hoy: El cielo de Paris nublado, y llovía...¿Existe algo mas hermoso que Paris bajo la lluvia?, no lo creo, es totalmente incomparable, se unen belleza y sentimientos, creando una atmósfera que se graba en las pupilas, al tiempo que el corazón late muy deprisa:

- No existe nada parecido- dije-

- Es la única ciudad del mundo donde se puede respirar - contestó Bran mirando los ventanales - Necesito venir aquí cuando termino una película y siempre recuerdo las palabras que me dijo mi madre: "Tu padre desciende de franceses, llevas sangre francesa, tu apellido real fué Brandeau, no lo olvides"-

- Nunca imaginé que tus origines fueran franceses- le dije-

- Hay muchas cosas que desconoces - se sonrió - Presiento que tarde o temprano las sabrás todas-

 

Seguía lloviendo sobre la ciudad, pero no se escuchaba nada, tal vez aquello iba siendo familiar y mi corazón latia con fuerza.

 

 

EN PARIS, AÑO 1973

 

 

Mi avión aterrizaba en el aeropuerto de Paris, reclamado por mi amigo días antes...Quería verme, que le acompañase en su estancia en la capital donde rodaba EL ULTIMO TANGO EN PARIS y pasar juntos una semana. Yo en aquel 1973 ya estaba trabajando en una Entidad Financiera, y tuve que pedir unos días a cuenta de mis vacaciones. Salí como un cohete, porque aunque nos hablábamos con cierta frecuencia, hacia mas de tres años que no nos veíamos, y tenía muchas ganas de sentirle a mi lado, conversar, empaparme de su trabajo, de su vida, enseñarle dos otras de teatro que tenia escritas, y saborear juntos la magia que nos envolvía cuando pisábamos la capital del Sena.

Por lo que me dijo después, a la hora que mi avión aterrizaba, él estaba rodando una de las escenas mas emblemáticas de la película, la secuencia cuando Paúl grita al cielo bajo el puente, y contempla los edificios de la ciudad.

Me fuí directamente al  Hotel Central Saint Germain, me dieron las llaves de la habitación, tenian órdenes de Bran. Recuerdo perfectamente que cuando entré, tenia todo muy ordenado, era un maniático del orden, sobre la cama su cartera marrón y sobre la mesilla el inevitable vaso con la botella de ginebra y un libro, cuyo titulo no puedo recordar, seguramente sería alguno de los clásicos que siempre llevaba consigo. El cuarto de baño en perfecto orden, con las toallas blancas relucientes, las mismas toallas que tantos recuerdos me traían. Me acomodé, me puse cómodo y me tumbé en la cama para descansar, entre el viaje, los nervios, y preparar mi bolsa de viaje, estaba absolutamente rendido. Con los ojos sobre aquellas paredes empapeladas, al mejor estilo francés, y el olor característico que se percibía en el lugar, que yo adiviné enseguida procedía del mismo Bran, me quedé dormido, adormilado, transpuesto, pero infinitamente libre, seguro, feliz y esperando que llegases las siete de la tarde, que era el horario tope que Bran tenía estipulado en sus contratos, cuando rodaba por la tarde. Nunca madrugó para ir al plató, en una ocasión me dijo que a esas horas no era persona. Entre esos recuerdos, con la tranquilidad que da el estar libre de todo tipo de ataduras, y feliz como un recién nacido, me quedó totalmente dormido. 

Era ya anochecido, la habitación del hotel estaba a oscuras y me desperté. Había dormido como cuatro horas, pero me dí cuenta enseguida de que Bran había estado allí, su guión de EL ULTIMO TANTO EN PARIS sobre la pequeña butaca, el paquete de tabaco y su encendedor de oro sobre la mesilla y ruido que procedía del cuarto de baño. Recordé aquel lejano momento vivido a su lado, tres años atrás.

Suenan como siempre sus palabras, escucho mil veces su agudo tono de voz, y por Dios que no he olvidado nunca, lo que me dijo tres años antes cuando adivinó en mí temor:

- El sexo hay que asumirlo como la cosa mas natural del mundo, como beber una taza de humeante café a la luz de la luna, o como bañarse en las calidas aguas de un lago - me dijo-

- Para tí es fácil, tú eres un hombre de mundo, con experiencias ..Tus ojos han visto mucho mas que nadie- dije-

- No te creas lo que se escribe de mi. El noventa por ciento es mentira, hay mucha mierda detrás de los comentarios de los biógrafos. Este soy yo, el que está aquí y ahora, el que mañana se vuelve a disfrazar de Paul, un pobre hombre en busca de libertad. Este que ves ahora es el autentico Budy, el que describen en los artículos de prensa, en las notas sensacionalistas es pura mierda- contestó-

- ¿Entonces el Brando rudo, divo, inaccesible y egoísta no existe?- pregunté-

-Solo es verdad lo que ves... no pienses otra cosa, ¿Acaso hay egoísmo en mi?- contestó-

- Nada mas lejos- dije-

- Ni mas cierto, nunca lo dudes - contestó con una sonrisa-

Así, de esta forma nuestra amistad crecía, tambien me enseñó a vivir sin miedo, ni complejos y me regaló lo mejor que se puede recibir de un amigo; sinceridad y complicidad. Desde entonces he procurado no sentir vergüenza cuando me he bañado en las aguas del lago.

 

LONDRES...1978.

 

 

Sentado en el hall del Hotel Caesar, miraba nervioso de un lado a otro de aquel elegante y tranquilo establecimiento. El taxi me había traído por Hyde Park y quise caminar hasta el hotel, disfrutando del aire londinense, de sus gentes tan diferentes a las españolas, y temiendo que mi Inglés no fuera entendido lo suficiente, pero mis miedos se disiparon en el momento en que entré y cuando mas tarde pregunté como podía encaminarme hacia los Estudios Pinewood, les indiqué para dar mas interés a mi pregunta que me estaba esperando Mr. Brando. Para mi asombro dos empleados del Hotel Caesar recogieron mi equipaje y me indicaron que si quería ir a los Estudios, personal del hotel me llevaría, tenían ordenes de Mr. Brando de hacerlo así cuando llegase. Mi asombro fué total, les dije que esperasen unos minutos, que estaría listo para ir. Por cierto Los Estudios estaban a 30 millas del Oeste de Londres,. como a unos 48 kilómetros. El viaje fué larguisimo, no veía el momento de estar con mi amigo y de entrar en los Estudios mas importantes de Inglaterra, donde se habían rodado importantísimas películas, y mas aún, donde mi adorada Vivien Leigh protagonizó varios films con el maestro Korda. Como es de imaginar fué uno de los trayectos, que sin ser largo, se me hicieron eternos. Marlon Brando estaba terminando su colaboración en el film SUPERMAN, yo sabía que eran tres dias de trabajo, porque él me lo había dicho por teléfono. También, aunque él nunca hablaba de honorarios, sabía que Brand cobraría la suma de cuatro millones de dólares por apenas tres días de trabajo.

Cuando tuve ante mi Los Estudios Pinewood, se me pasaron por la mente, los films de Hayley Mills, a la que siempre adoré desde mi infancia, las obras que Laurence Olivier dirigió sobre textos de Shakespeare, las románticas películas de Vivien, y ahora todo era como un sueño hecho realidad. No me lo podía creer, estaba allí, con mis 31 años recién cumplidos, con un físico que nada tiene que ver con el actual, pues entonces pesaba 68 kilos, tenía el pelo rubio y con ganas de comerme el mundo, de saborear de cerca la magia del cine, de introducirme como alguien importante, y encima relacionado con Marlon Brando, y sus compañeros de reparto. Me condujeron a los platós donde se estaba rodando la película, aquello era inmenso, increíble, todo poseía una altura enorme, infinidad de andamios metálicos, todo estaba en tonos blancos y azules, simulando las montañas del Planeta Krypton, con muchas grúas de considerable altura. Les rogué que me dejaran solo, que no siguieran acompañándome......Recuerdo que cuando dije esto mentí, porque ni sabía por donde encaminarme, ni a quien dirigirme, y lo peor de todo, si mi inglés se entendería o adivinarían que se trataba de un españolito mas de los que vagabundean turisticamente por Londres. Aunque en ocasiones y debido a los años transcurridos, la mente te es infiel, pero por momentos estos recuerdos sobre la trastienda del cine, son de hoy mismo: !Aquel maravilloso espectáculo que se esconde tras la cámara!. Veía a la gente ir de un lado para otro con prisas, focos que se encendía y daban al plató un aire real. No podía dejar de pensar en Bran, pero al mismo tiempo, confieso que por mi mente pasaron secuencias de Olivier, de Vivien, de actores y actrices que habían dado a mi vida otro color, era como alimentarme a toda prisa, como si me obligasen a beber, a degustar todo con avidez....Confieso que sentía una especie de nerviosismo, miedo, alegría e incredulidad y allí me encontraba yo, a muchos kilómetros de mi País, en el centro donde se confeccionan los sueños  y buscando al amigo que no veía desde hacia mas de cinco años.

No lo puedo precisar con exactitud, pero llevaba mas de media hora solo, en silencio, con los ojos como platos, aspirando todo, cuando ví como una mujer de mediana edad se acercaba:

-¿Es Vd. Mr. Sánchez?-

Asentí con la cabeza, como temiendo soltar un tímido "Yes", y me invitó a seguirla entre aquella iluminación sorprendente, sorteado cables, grúas....Mis piernas me temblaban, siempre he sido un hombre seguro de sí, que he afrontado los momentos mas difíciles en mi carrera profesional con un aplomo envidiable, o eso al menos es lo que me dijeron, pero en aquel instante, ya no era yo, dejaba de ser aquel muchacho de 31 años, para formar parte de ese grupo de personas que se sienten perdidas entre un océano revuelto, sin posibilidad alguna de ver tierra. No sé como, ni de que forma llegué en compañía de aquella señora hacia una roulotte blanca, de entre una larga fila de ellas, donde se diferenciaban las unas de las otras, por los nombre de los actores....Allí pude ver de soslayo las inscripciones de Gene Hackman y Margot Kidder, pero mi nerviosismo me impidió seguir, solo pensaba en que tendría ante mí a mi amigo..... No recuerdo bien lo que aquella mujer me dijo, pero fué algo así:

-Entre, Mr Brando le espera-

 

BARCELONA...1992

 

 

Yo tenía 45 años, estaba casado, con dos hijos y era un hombre feliz en mi matrimonio, pero cuando escuché su bronca voz al descolgar el telefono en la mesa de mi despacho, después de tantos días sin llamarme, todo mi cuerpo se elevó expectante. Marlon Brando me comunicó que se iba a Barcelona, desde donde partiría hacia los Campos de Castilla, para interpretar a Torquemada, en la película LA CONQUISTA DEL PARAÍSO y me rogaba que fuera a la Ciudad Condal para vernos antes de su marcha. Se puede decir que al cabo de menos de tres horas, yo estaba sentado en el interior del Hotel, esperando ver aparecer a mi amigo, al que no veía desde 1978 cuando fuí a Londres, mientras participaba en SUPERMAN. Sabía por la prensa, por que el también me lo había dicho, que había engordado mucho, y su vida precisamente no era un campo de paz, debido a los problemas judiciales con sus hijos......La espera se me hacia interminable, hasta que le ví llegar, con su secretaria, y un hombre muy alto, que imagino sería su representante o manager, no lo sé con exactitud...... Me vió enseguida, pero antes de acercarse estuvo hablando con ellos y todos desaparecieron, dejándole solo. Yo me levanté, fuí hacia él y comprobé que físicamente no era la misma persona, tenia 68 años y el tiempo deja marcas, pero su mirada, el brillo de sus ojos y su sonrisa seguían siendo los mismos. No nos dijimos nada, no fundimos en un prolongado abrazo y no pude contener las lágrimas, era mi pequeña evasión a unos sentimientos dormidos mas de 14 años.

Solo fueron 48 horas......apenas suficiente para vivir, para hablar, para recordar, para atrapar el tiempo.....Yo no sabía en esos instantes que aquel día serían nuestra última vez, pero algo en su rostro me decía que en esos dos días podríamos construir mucho, sin importarnos mas. La mente es infiel, los recuerdos también, pero existen momentos en que esta infidelidad no tienen cabida, y aquellos dos días en Barcelona los tengo claros......

Cuando subíamos en el ascensor,  solo dijo:

- Dos días......¿te das cuenta?-

Entonces mi nerviosismo y mi excitación aparecieron......Tenerle otra vez a mi lado, aunque hubiera cambiado físicamente mucho, era prioridad en mi vida, y sentí otra vez,. como en 1973, en el interior del Hotel de Paris. ¿Alguien ha sentido alguna vez en su vida que entre dos personas las palabras no significan nada?..... Así fueron aquellos primeros momentos en Barcelona y nadie como él para sentirle como padre y amigo... Creo que siempre nos movió una admiración mutua, yo como ese hombre que el quería que abandonara una vida sórdida y convencional, para erigirme como guionista de éxito en el mundo que él conocía muy bien, tambien me aconsejaba sobre mi familia, mi madre, mis hijos, mi matrimonio, y yo utilizando timidamente mi doctorado en Psicología, pretendí que estuviera por encima de criticas, juicios, y datos biográficos de falsedad aplastante......Todo es lacerante, impreciso y extraño al ser recordado ahora, menos mal que mi diario me está ayudando mucho, porque los momentos que ambos vivimos, tampoco sé como clasificarlos, lo que si es cierto es que no éramos dos hombres al uso. Lo mas destacado de todo era que la amistad reinaba por encima de cualquier sentimiento, y era lo único que importaba.

- Nunca vienes a España, es raro verte aquí, me parece todo tan irreal- le dije-

- Estuve hace años, cuando trabajé con mi amigo Monty en El baile de los malditos, pero fué poco tiempo- contestó-

- Has cambiado mucho.... - pregunté-

- Mi vida se ha complicado, mis hijos no hacen mas que apuñalarme. Paso mucho tiempo en Tetiaroa, allí las cosas fluyen tranquilas, me dejo llevar, no me cuido nada, rechazo oferta tras oferta y me paso muchas horas en completa soledad. Ya no soy igual que cuando me conociste, el tiempo pasa. En Tetiaroa he mandado destruir todos los espejos. Te cuento esto como si hablase conmigo mismo, sé que me entiendes, que lo comprendes, porque veo en tí al amigo, no al hombre,- sonrió- Y también sé que alguna vez escribirás como era yo de verdad. Un hombre que ha escrito las obras de teatro que me dejaste leer hace años, tiene que saber describirme muy bien, mejor que yo mismo.-

- ¿Sabes?, he lamentado todos los días, las horas y todos los momentos de mi vida, no haber ido a trabajar a Los Angeles, de ejercitarme como un presunto guionista, de vivir en el mundo que me gusta. No me ha dejado descansar, no he podido disfrutar de los éxitos que tengo en mi profesión.....He pasado noches en vela, he sufrido depresiones y es algo que no me perdonaré. No pensaba decírtelo nunca...- le dije-

-No amigo mió, tú no puedes permitirte sufrir así, hiciste lo que creíste conveniente y tal vez acertaste. Nunca te lamentes de nada de lo que hagas., sea bueno o malo, porque ahí está toda la verdad de ser uno mismo- me contestó-

Fué uno de los instantes que mejor recuerdo de mis días en Barcelona. Su respuesta a mi confesión consta en mi diario exactamente y como acabo de escribirla, la he leído miles de veces. Siempre que aparece la puta crisis, intento abrir mi grueso y raído diario y leo todo lo que puedo. En sus lineas, puedo asegurar que he encontrado muchos momentos de paz.

 

Nuestra alimentación fueron ensaladas, fruta, cava y ginebra de la mejor marca, nos lo servían en la habitación del hotel..... Nada, ni nadie pudo impedir que volvieran los tiempos del Paris de 1970, cuando todo cobró vida delante de un óleo sobre tabla de álamo y pintado por Leonardo Da Vinci en 1503, en aquel bello juego de sombras donde su autor potenció una sensación de desconcierto en la sonrisa y que nadie hasta ahora ha sabido decir si parece sonreír o si es una mueca de amargura....

 Y me ofreció su sonrisa.

 

 

PARIS... 1970

 

 

Serían las cuatro o las cinco de la mañana. Sobre el ventanal del Hotel, la noche parisina transcurría tranquila: el sonido lejano de los coches, alguna risa perdida en sus calles.....Todo era posible en aquella ciudad, y despiertos aún a esas horas, podía escuchar el sonido de su respiración...... Me di cuenta de que Bran no era hombre de muchas palabras, dejaba que su interlocutor se las hiciese, y yo como amante del cine, como si aquello fuera lo tantas veces soñado, le comenté momentos que yo había presenciado en la pantalla de los films que él interpretó. Hablamos de su intervención en QUEIMADA, de su lucha incansable sobre los derechos de las razas, de sus compañeros de profesión, y él entró en el marco de mi vida, preocupándose de mi situación en España, de mis proyectos. Era como ir descifrando lo que días mas tarde, y que detallé en mis otros artículos en mi web, sería uno de los motivos principales de nuestra convivencia. Bran siempre huía, en ocasiones nadie, ni su secretaria, ni representante, ni sus mas íntimos amigos, conseguían averiguar que lugar del mundo elegía el actor para descansar después de terminar una película.....Y este lugar era Paris, curiosamente hasta en eso nos hemos parecido, y en la penumbra de mis recuerdos, de mis desamores, de los problemas que trae el matrimonio, los hijos.... Siempre he comprendido el por qué Bran elegía Paris. Actualmente, a mis sesenta años, asfixiado a veces en mi burbuja y recordándole, también la ciudad del Sena es mi destino, ya no puedo recordar las veces que he visitado en todos estos años la ciudad, son tantas que sus calles me son mas familiares que las de Madrid.

Me contó que dentro de unos meses se incorporaba a las ordenes de Francis Ford Coppola para interpretar a un capo de la mafia, en un film que basado en la obra de Mario Puzzo, el director iba a llevar al cine. Advertí que no tenía mucho interés por la película, que estaba un tanto cansado de ponerse delante de una cámara, y me dejó en el aire la posibilidad de negarse a dar vida a Vito Corleone en EL PADRINO, por tratarse en cierto modo, en una película absolutamente machista, donde se despreciaba la vida y se valoraba el poder ante todo, su amigo Jack Nicholson lo haría infinitamente mejor....era un papel que bordaría. Esa fué la primera vez en mi vida que supe de la existencia de EL PADRINO.....Le escuchaba entusiasmado y le comprendía, lo que siguió a nuestra conversación es ya historia. También me habló de un guión soberbio que le había enviado Bernardo Bertolucci, al ser rechazado por varios actores franceses, ante el temor de romper la imagen que se tenía de ellos. Esta película le obsesionaba mas, era una prueba de fuego a toda su carrera, se romperían todos los moldes establecidos, y encarnaría a un ciudadano francés llamado Paúl, que ante el suicidio de su mujer, deambula por las calles de Paris en busca de techo y compañía. La película se llamaría EL ULTIMO TANGO EN PARIS, y aún no estaba seleccionado el reparto completo, pero se quería contar con Romy Schneider, y Francois Truffaut. Yo le observaba cuando me hablaba de este proyecto, y enseguida intuí que lo haría, cuando a Bran le brillaban los ojos de aquella forma, o bien se acercaba un baño en las cataratas Iguazú, o era por tener algo entre manos que le interesaba. Al igual que EL PADRINO, ULTIMO TANGO EN PARIS formó parte de su brillante filmografía y supuso mucho en su carrera. Lo que si recuerdo perfectamente, es que me prometió que si realizaba el film de Berlotucci en Paris, como se pensaba, me llamaría para que estuviese a su lado.... Lo que sucedió cinco años después es parte tambien de nuestra historia personal.

-Estoy seguro que el papel de Bertolucci te aportará mucho a tu carrera- le dije-

- Mi carrera empezó hace años, demasiados..... Nada puede compararse a aquellas películas, como Un tranvía llamado deseo, tanto en teatro como en cine. Nada es ya igual- contestó-

-Pero ahora existen grandes papeles para hombros como tú. Creo que no deberías desaprovechar esta oportunidad. Presiento que ambas películas supondrán mucho  - dije-

- .Intentaré pensar en el dinero que me ofrecen, - me contestó,

Y aquella noche no hablamos mas.

 

 

 

PARIS...1973.

 

 Durante aquellos días, conocí mucho mejor Paris que en todos los años que posteriormente he podido pisar la ciudad. Bran me llevó a tiendas increíbles, compramos libros de autores clásicos. Yo me decidía por biografías de actores y actrices, y él por manuscritos viejos de los clásicos. Le gustaba que nos levantáramos temprano, me hacia caminar desde el Hotel y luego desayunábamos "a su manera", la forma en que él desayunaba era tremenda: Café muy cargado, bollería, tostadas con mantequilla, huevos fritos y bacón. Yo por no serle menos le acompañaba, pero siempre me dejaba o bien el bacón, o las tostadas, Bran era un gran comedor, un hombre que calmaba su ansiedad de esa forma y yo le seguí, no quería contrariarle. En cierto modo solo hacia tres años que le conocí y aún había rasgos de su personalidad que me atemorizaban. El estaba rodando EL ULTIMO TANTO EN PARIS, lo hacia por la tarde, en sus contratos así lo tenia estipulado y empleábamos la mañana para pisotear las calles o presentarme a gente que conocía.

Me hablo de su enorme amistad con el crítico británico Michael Thornton, y su íntima relación con el actor Christian Marquand. Me contó que una vez Thornton entrevistó a los dos actores en el hotel Savoy en 1966 y se los encontró en diferentes estados de desnudez, consumiendo alcohol y marihuana... libremente. Yo no tuve mas remedio que creerme aquello, pero me quedé sorprendido:

- No te extrañes, Christian es el hombre mas divertido del mundo, con él he pasado momentos francamente buenos. Siempre que vengo a Paris comemos juntos, o simplemente pasamos la noche en su casa. Es genial, tiene un sentido del humor tan francés que hasta a mi me sorprende, cuando nos dirigió en Candy lo pasamos como locos, allí nadie sabía como iba la historia, todo era un puzzle sin sentido, pero la diversión estuvo servida, la critica nos atacó duramente, pero todos reimos como niños- me dijo-

- Pero.....¿Entre tu y él hay amistad?- pregunté-

- ¿Que es la amistad?,  toda relación amistosa tiene muchos caminos y los caminamos, fué de la forma en que se asimilarlo sin traumas. Lo tuvimos de la forma que dos amigos, dos hombres que están de vuelta de todo lo pueden hacer, pero eso no quiere decir nada.... Es divertido estar con él.. me hace olvidar....Te aseguro que es genial, tenias que conocerle- me contesto- Vengo viniendo a Paris desde los tiempos de Sayonara, conozco la ciudad como la palma de mi mano, y no hay nada mas apetecible que pasear por las Tullereis de noche, es un mercado humano.

-Ya lo ví el otro día cuando le diste dinero a aquel hombre, ¿por qué lo hiciste?-pregunté-

- Porque ese hombre ya viejo, en una ocasión hace años en que no tenia nada en mi bolsillo, todo me lo había dejado en el hotel, y sin ni siquiera saber quien era yo, me ofreció de comer, y me dió 1000 francos. Esas cosas no se olvidan. El estaba buscando clientes, y nadie se le acercaba, le invité a que viniera a Hotel Central....Al principio no quería, pero insistí y se vino. Está claro que aquello no lo había olvidado. Yo soy así, amigo mío, no puedo ver a nadie que pierda su tiempo como él hacia en aquel banco del parque - dijo-

 

La enorme personalidad de Bran cada vez se hacia mas latente, mas abierta y comprendí todo (ya hablé de esto en otro articulo de mi web), me sentía tan a gusto en su compañía que me olvidé de llamar a España, me olvidé de todo y juro que aprendí mas de lo que yo pueda explicar. Bran era especial, como especial era aquella noche parisina en la que se abrió ante mi sin el menor pudor. Vivimos muchos acontecimientos aquellos días, pero tan sincero como aquella vez, pocos.

Tenia autentica fijación por su personaje en EL ULTIMO TANTO EN PARIS, Bernando improvisaba mucho, era su táctica, y Bran era actor del método, los dos formaban una autentica bomba de relojería y le veía con cierto temor de no entrar de lleno en la piel de Paúl, además despreciaba solemnemente a Maria Schneider, decía que olía mal y no se concentraba. Todo esto lo fuimos hablando aquella misma noche mientras nos acercábamos al Hotel Central Saint Germain. Cuando estábamos solos en la habitación, cogió el guión, se derrumbó sobre la cama, cerró los ojos y respiró profundamente. Vi claramente que estaba cansado, yo intente despojarle de su ropa sin que se diera cuenta, y le dejé dormir. Aquella noche me sentía feliz, era como estar cuidando a un niño, le quité los zapatos y al poco tiempo noté que dormía profundamente. Yo, a muchos kilómetros de mi hogar, al lado del actor mas conocido del mundo, en una habitación de un hotel parisino......Sentí una inmensa ternura contemplándole desnudo en la cama. En aquel momento hubiera dado lo que me pidiera, me sentía tocado de sentimientos y era un joven feliz.

En 1974, un año justo después de aquellos días en paris, Brigitte Bardot anunció que después de su 40 cumpleaños, su retirada de las pantallas, tras haber protagonizado cerca de 50 películas y grabado varios discos. A partir de entonces, Bardot se ha dedicado a la promoción de los derechos de los animales. En 1976 creó la Fundación Brigitte Bardot para la protección de los animales en peligro, siendo actualmente la más influyentes activista de ese movimiento. Todo este comentario me viene a la cabeza......... La relación que la actriz mantuvo con varios hombres importantes, entre ellos políticos de renombre, dejó un hueco par ser la amante de Christian Marquand, el íntimo amigo de Bran en Paris, cuando el actor se escapaba a la ciudad de la luz y antes de fijar su residencia en el Central Saint Germain, se hospedaba en casa de su amigo Marquand, hombre de enorme atractivo y uno de los actores  y directores menos valorados de la cinematografía francesa.
 

Aquella mañana cuando Bran me llevó a la zona mas elegante de Paris, que está justo detrás del Arco de Triunfo de los Campos Eliseos,  en la llamada Avenida Montaigne, yo no tenia ni la menor idea de que iba a conocer en persona al actor francés. Ante de llamar en la verja de la residencia, Bran me miro sonriente y me dijo:

- Presta atención, vas a conocer a un buen hombre y un actor de categoría-

Yo ni le contesté, entré siguiendo sus pasos y nos adentramos en un esplendido jardín, perfectamente cuidado. Le ví a lo alto de la escalera de la entrada, estaba muy elegante, con una profunda barba canosa, pero sonriendo abiertamente, extendiendo sus brazos hacia Bran. Los amigos se fundieron en un fuerte abrazo y Bran me lo presentó, para mi satisfacción, Christian hablaba un perfecto español, y me comentó sus muchos viajes a España, donde tenia un familiar, sus visitas al Museo del Prado, lugar, que según él tenia prioridad en sus visitas a Madrid. Le ví un hombre elegante, serio, correcto....Estaba visto que la relación que ambos mantenían era mucho mas que amistad, pero yo solo me limité a mirar, sin decir palabra. La casa era un autentico palacio, y cuando estábamos sentamos en el hall de la entrada, y nos estaban sirviendo una botella de un exquisito vino, hizo su aparición Brigitte Bardot, bajó la escalera casi corriendo, recuerdo que llevaba unos pantalones blancos, una camisa abierta y el pelo recogido. A pesar de estar cerca de los 40, reconozco que tenía una belleza insultante, casi salvaje y bastante alta. Bran ni se movió, la saludo desde su asiento, pero yo me levanté y me besó de forma superficial. Al enterarse de que era de Madrid, me dijo:

- Oh, España, el flamenco, toros....Adoro a los españoles....sois muy impulsivos.- dijo hablando muy deprisa, nos tiró un beso al aire y salió corriendo hacia la salida.

Esa fué la única vez que la ví, lo que he sabido de ella, han sido por los artículos de prensa y por la Asociación que creó. Fueron unos segundos, pero dejó un olor muy especial en la estancia, no me cabía duda, acababa de conocer a una gran estrella de cerca.

Al cabo de dos horas salimos de allí, por lo visto Christian había sido contratado por Coppola para su APOCALYPSE NOW, y la conversación que ambos actores mantuvieran, en su mayoría fué en relación con su próximo viaje a Los Angeles para ultimas datos de su contrato. He guardado siempre un excelente recuerdo de Christian, me pareció siempre un actor sólido, de segunda fila, pero con presencia perfecta. A pesar de haber patinado con la película CANDY, en 1968, film que dirigió contando entre otros con un extraño Marlon, en un film que no hay por donde cogerle.

Brand era un hombre insólito, podía estar mudo durante horas, y estar charlando toda la noche sin importarle la hora que fuera. Siempre he respetado la personalidad de mis amistades, y mucho mas la de él, un hombre que tenia una fama totalmente falsa, y al que era difícil de conocer, aunque para mi ya no tenia secretos. Ir a su lado por las calles de Paris, camuflado tras unas gruesas gafas de sol, su gorro negro y su habitual bufanda beige, no daban a los dos un aspecto un poco surrealista. y así se lo dije:

- Parecemos dos delincuentes, tu con gafas que no hay Dios que te conozca, yo sin ellas, y con el pelo rubio de punta por el viento. dije-

-No es fácil seguir a mi lado, además habiendo despistado a mi secretaria y al mierda de mi representante, pero nos sentimos libres, como dos jóvenes, ¿no es cierto? y estamos en Paris..- contestó-

- Mañana marcho para Madrid, no puedo estirar mas los días que me han dado.....es una pena-

- Nunca estés triste porque dejas algo vital, nunca te dejes llevar por la negatividad, sé positivo mi querido amigo. Quiero saber que hasta que volvamos a vernos lo intentarás-

Se quitó las gafas, se detuvo y me miró fijamente. Noté que sus ojos estaban rojos, Bran siempre tenía los ojos enrojecidos...Cuando rodaba le administraban unas gotas de leche fría. Me sentí triste, no me dijo mas nada, solo me miró me dió un abrazo y cogiendome del brazo como intentando sostenerse, nos encaminamos al Hotel Central.....Mis días finalizaban, nada podía cambiarse.

Bran sabía y me lo comentó muchas veces que cuando él hubiera muerto, se escribirían muchas falsedades sobre su vida, sus matrimonios, sus hijos, sus relaciones amorosas con mujeres y hombres y su falta de efectivo, cosa totalmente incierta.....También me dijo que nunca hiciera caso a lo que se escribiese, que su vida no había sido precisamente un mar tranquilo, pero si en el mundo había personas que le podían conocer perfectamente, uno de ellos sería yo. Volvía a recordarme mi traslado a Los Ángeles, mi carrera como guionista, pero al ver mi indecisión dejó de hablarme de ello. Aquella última noche no llovía sobre Paris, pero el sonido de una vieja acordeón nos llegaba lejano a la suite y con aquel bello sonido, nos alzamos victoriosos sobre las cataratas de Iguazú, pudimos subir varias veces y bajar otras cuantas y otra vez me sentía aquel joven que cuidada de un hombre cansado, como me sucedió una de aquellas noches, y me sentía tan útil, que cubrí con la sábana su cuerpo desnudo, ya dormido, mientras yo me fumaba un cigarro contemplando la noche parisina a través del ventanal. La música hacia tiempo que había dejado de sonar, lo que no paraba de latir era mi corazón.

 

 

 

LONDRES...1978.

 

 

Cuando le ví en el interior de la roulotte blanca de los Estudios Pinewood, apenas pude reconocerle, tenia tres personas pendientes de él, a parte de su secretaria y el manager. Estaba con los ojos cerrados, pero supe que la sonrisa que esbozaba era porque sabía que acababa de entrar. Tenia el cabello totalmente platino, una ropa grisácea clara y estaban terminando de maquillarle, el color de su rostro era como macerado, no podía apenas gesticular, pero en cuanto el maquillaje quedó seco, abrió los ojos, se levantó de su enorme sillón y se acercó a mi. Tanto su manager, como la secretaria se apartaron y todo estalló, nos abrazamos fuertemente, la constitución de Bran era muy superior a la mía, pero me hundí entre sus brazos, olí ese aroma particular de su piel, y sin importarnos lo mas mínimo, demostramos ante el sequito que le acompañaba, que entre los dos, existía una profunda y sincera amistad.

Fueron tres días en Londres, tres días en que le acompañé a los estudios, estuve viendo muy de cerca las escenas con Susannah York y el pequeño que hacia de hijo de ambos, el futuro Supermán. Susannah era una actriz muy simpática, bastante atractiva, pero una de esas presencias que no traspasaban. Brando se llevaba muy bien con todo el equipo, pero le tenían como una especie de Faraón, todos le doraban la píldora, le reían las gracias, le seguían a todas partes y estaban pendientes de todo lo que necesitaba. Yo, que le conocía bastante bien, adiviné que estaba deseando terminar su colaboración y salir disparado de ellí, no llegó a terminar su trabajo en tres días, lo hizo solo en dos, y al fin pudimos volver a la ciudad de Londres. Antes de seguir, quisiera hacer una puntualización, que creo de gran importancia para conocerle aún mas. Le pregunté si no se sentía molesto ante tanto agasajo, tanta zalamería.....Bran me dijo que odiaba todo aquello, pero que lo hacía porque era lo que todos esperaban de él. Aproveché para saber algo que me intrigaba y que a veces él eludía en contestar, le dije si le gustaba realmente su trabajo, lo que hacía....La respuesta del mejor actor de todos los tiempos, del hombre que ha pasado a la historia como un ejemplo de interpretación, fué muy explicita:

- Cobrar cuatro millones de dólares, cuando se tienen tres esposas y miles de hijos, te da libertad., ¿no crees?-

Pero uno de los alicientes de aquel viaje a los Estudios Pinewood, es que pude conocer de cerca a personalidades como Richard Donner, Gene Hackman, Christopher Reeve, Jackie Cooper, Margot Kidder, Valerie Perrine y a Trevor Howard y para mí aquello no tenia precio.

Estaba claro que había en su carrera colaboraciones que no le aportaban nada, solo efectivo y SUPERMAN fué una de ellas. No volví a preguntarle mas por su trabajo, ni tan siquiera por sus proyectos. Entramos en el Hotel Caesar, después de que despidiera a su secretaria y a su manager. El actor de 54 años y el muchacho de 31,  eran dos hombres, mas cómplices que hermanos, mas hombres que los seres que caminaban anónimos por Oxford Street, y los amigos que atravesando el túnel de los océanos del tiempo, tenían lo que necesitaban.

Bran ha sido la persona que mas ha influenciado en mi vida, mis vivencias con él, mis encuentros, saber que yo en cierto modo era importante y que nos unía una relación que traspasaba cualquier convencionalismo, se agrupaba sobre el tapete de una mesa en la que solo dos hombres optaban al juego: uno, el actor mas admirado y deseado, otro, un jovén estudiante de psicología que trabajaba como asesor financiero en una Entidad española y que aceptaba aquella amistad, porque ella le enseñó a caminar por el mundo y a gozar de mi sentimiento durante años.

-¿Recuerdas cuando te dije que EL PADRINO y EL ULTIMO TANTO EN PARIS, supondrían mucho para ti?...¿lo recuerdas?- le pregunté-

- Me han dado estabilidad económica...¿a eso te refieres?- dijo-

- Sonreí- Me referiría al reconocimiento mundial, los premios. Los críticos ensalzaron tu labor por encima de todo, ¿O es que no lees la prensa? - dije-

- Ah, el oscar....mandé a recogerle. Corleone fué un papel cómodo, Coppola me lo sirvió en bandeja, era su pupilo mas querido, es un gran hombre. Todo en EL PADRINO es obra del director, de nadie mas.- contestó_

- Pero y el Paúl de EL ULTIMO TANGO?....¿es que no te acuerdas de aquellas noches pensando en tu personaje, en el hotel de Paris?, El publico quería verte en un personaje distinto, y tú hiciste que el mundo entero se estremeciera en sus butacas- dije-

- ¿Por verme el culo?, ¿por sodomizar a aquella actriz chalada?- contestó-

- No Bran, por dar vida desde dentro a un hombre que se moría, tú le hiciste vivir. Es una interpretación antológica, así está considerada....y luego los premios, uno tras otro....- dije-

-Los premios, como decía Vivien Leigh, solo sirven para sujetas las toallas del cuarto de baño- contesto riéndose-

- Los premios son un reconocimiento, y hacen historia- dije-

Riendose, cortó la conversación, nadie cambiaba de tema con la facilidad que él hacía.

El siguiente proyecto que tenían preocupado a Brand era APOCALYPSE NOW, dirigida también por su amigo Coppola. Me dijo que le esperaban en Hollywood para ultimar detalles, pero que aún teníamos tiempo para aprovechar las horas que nos quedaban, antes de yo volar hacia Madrid. Recuerdo que aquella mañana fuimos de compras por las mejores tiendas de Londres, no pudimos evitar que sus guardaespaldas y su manager viniesen con nosotros. La figura de Brando era muy importante, y había varios medios de prensa tras él desde que sabían que estaba en la ciudad. Yo le veía contrariado, no pudo hacer nada por que nos siguieran, aunque fuera a distancia. Aquel día estuvimos comiendo en un restaurante español que había cerca de St.James Park, y no se como hizo para que estuviéramos solos, yo al menos no me día cuenta, pero lo realmente cierto fué que degustamos una exquisita comida española, en la mas completa intimidad., en la que invertimos mas de dos horas. Ambos sabíamos que el tiempo se acercaba, que yo tenia que volver, que él saldría de madrugada hacia Los Angeles y aunque no quisiéramos pensar en ello el hecho en sí amenazaba tan grato momento. Me volvió a insistir en que pensase muy detenidamente en ir a trabajar a Los Angeles, que me garantizaba un gran porvenir. (Bran había leído mis dos obras teatrales y le entusiasmaron. Confiaba en mi.), que me lo pensara bien, que estaríamos en contacto por teléfono y cualquier cosa urgente no dudase en comunicárselo inmediatamente a su secretaria. Viví aquellos días como algo inexplicable, no puedo emplear adjetivos para calificar aquella visita a Londres, creo que allí se fomentó nuestra amistad mas que nunca, cobró mas fuerza, y a pesar de la tristeza que me embargaba por tener que abandonarle, me sentía el hombre con mayor suerte del mundo. Era ese vagabundo al que nada de lo que tenía pudiera tener mas aliciente que estar con él.

 

 

En esos días no podía adivinar que pasarían catorce años hasta nuestro próximo encuentro. Seria en Barcelona, pero faltaban muchos, muchos años.

 

 

BARCELONA, AÑO 1992

Barcelona fué el lugar, y ambos intuiamos que aquella sería nuestra última vez. Yo le veía a Bran muy cambiado, estaba muy grueso, tomaba muchos medicamentos, y le costaba trabajo caminar, pero como adivinando el crucial momento, yo quise saber mas de él, comprender mejor su vida, aunque la entendía casi en su totalidad, pero ante los comentarios que se habian hecho sobre él, no me quedó mas remedio que aclarar con él mucho puntos que se me escapaban. Le comenté el por qué siempre que le entrevistaban, no daba importancia a sus peliculas, el por qué no consideraba obras de arte films de la categoria de CIUDADANO KANE....a preguntas mías, el respondía con rapidez, pero yo le notaba un tanto contrariado, y me contesto:

- Voy a hacer una excepción contigo, porque tarde o temprano lo escribirás y quiero que la gente que te lea, sepa la verdad.

Yo, al tiempo que llenaba su taza de café, y me servía la mia, le dije:

- Seria el mejor regalo que podias hacerme-

Ví como cerraba los ojos, miraba hacia otro lado, y gesticulaba, con esos tics tan suyos y que tantas veces plasmó en la pantalla:

- No considero CIUDADANO KANE una obra maestra, ninguna película lo és. Una obra de arte es la Catedral de Rouen o la Catedral de Chartres, ambas eran obras colectivas, efectuadas a lo largo de un siglo, en la que cada generación hizo algo. Pero había un plan original. San Pedro de Miguel Angel la creó él, aunque miles de personas implicadas: Bernini o Miguel Angel concebían una pieza escultórica y luego estaban sus alumnos y los artesanos que picaban los grandes bloques. Eso es una obra de arte-

- Pero UN TRANVÍA LLAMADO DESEO o HAMLET, que fueron escritas por Tennesee Williams y Shakespeare, para mi también lo son y grandes como autores, ¿no?-

- Si- contestó de forma rotunda, pero también lo fueron Capote o Picasso-

Era difícil conseguir una conversación vanal cuando se tocaban temas tan interesantes, y recuerdo que en aquel hotel de Barcelona, completé lo que sería mi puzzle inacabado sobre la personalidad de Marlon Brando. No me cabía la duda, y lo he analizado mucho tiempo después, de que aquel Brando que tenia delante, era el verdadero, el que la gente no conocía y yo quería saberlo, necesitaba empaparme de sus conocimientos de su sabiduría y de su peculiar forma de contestar mis preguntas.

- Pero Bran, no entiendo.... A tí realmente te gusta interpretar?-

- Mira. ¿Donde se puede cobrar dinero suficiente para comprar una isla y para sentar el culo de la manera que hago?. Tú, ni nadie podéis hacer nada para que no vaya a cobrar el dinero para hacerme con ello. Yo me tomo muy en serio la interpretación, sino eres bueno, no comes, no tienes medios para tomarte libertades. Yo estoy sentado aquí delante de una taza de café, disfrutando de tu compañía, y ¿sabes por qué estoy aquí, aparte de ser tu mi amigo?, estoy principalmente porque quiero me me conozcas como soy, y de que forma me gano la vida. Pero detesto la idea de trabajar de nueve a cinco, por eso dejo muy claro en mis contratos que solo trabajo por la tarde. Lo contrario me asustaría. Una vez recuerdo que me preguntaste el por qué no hacia mas teatro, el por qué rechacé la proposición de Vivien y de Olivier de llevar DULCE PÁJARO DE JUVENTUD al escenario. Lo hice porque es muy duro, tienes que mostrarte cada día. La gente que va al teatro percibirá la misma cosa de manera diferente. Tienes que ser capaz de dar algo para obtener algo a cambio. Te puedo poner un ejemplo perfecto. En una película, en la que yo actuaba, llamada LA LEY DEL SILENCIO, había una escena en un taxi, en la que me confío con mi hermano, que va a entregarme a los gansters y yo me lamento de que nunca me cuidó, que nunca me dió una oportunidad, que yo podía haber sido un aspirante al titulo, podía haber sido alguien, en lugar de un vagabundo...... "Deberías haberte encargado de mi Charley"- le dije, fué muy emocionante, la gente a menudo habla de ella, como una escena maravillosa, pero pasan desapercibidas, las escenas buenas por simples que sean, apenas se mencionan. Ahí es donde me dí cuenta de que había conseguido lo mas alto-.

  No podía seguir preguntándole mas cosas, el tiempo nos perseguía y su secretaria ya había llamado dos veces, su manager también, y solo le quedaba recoger el equipaje, y marcharse hacia Castilla donde le esperaba la película donde interpretaría a Torquemada, en el film que se estaba rodando sobre el descubrimiento de America. Yo me sentía triste, aún me gustaría tenerle a mi lado, hablar mas, saber mas.....Pero desde que nos conocimos en 1970, tenía mucha información para un posible manuscrito sobre él, si es que algún día me atrevía a ello. No podía insistir mas a un hombre de 68 años, algo deteriorado físicamente, y con miles de problemas ocasionados por sus hijos y esposas. Después de hablar con su secretaria, con su manager, se volvió hacia mí, sus ojos estaban brillantes, y sentí como se empeñaban por las lagrimas, aquello me estremeció, me preocupó, tal vez él también presentía que aquella era la ultima vez que nos veríamos....No dimos un fuerte, fortísimo abrazo, noté su respiración muy agitada y me preocupó. Se apartó de mi, me miró fijamente, se quitó una larga bufanda que resguardaba su garganta y me la entregó, (la misma que conservó como una reliquia......), Antes de partir, dijo algo que nunca he podido olvidar:

 

- He tenido muchos amigos con los que he malgastado mi tiempo, pero pocos con los que he compartido mi corazón -

 

Ví como su figura se alejaba, le cubrían los guardaespaldas, su linda secretaria y aquel manager que nunca sonreía...Cuando su presencia era historia, me dejé caer en uno de los sillones del hotel, recosté la cabeza, cerré los ojos y por un momento muy largo me olvidé donde estaba y quien era.

 

 

MADRID...2010

 

Han pasado treinta años, casi toda una vida y se han cumplido muchas de las cosas que él me dijo: He escrito sendos artículos sobre su calidad de actor, como ser humano y como amigo. Me siento infinitamente orgulloso del trabajo realizado y hasta una editorial ha querido publicarlo, pero no se llegó a un acuerdo. Ahora me sumerjo en mis fantasmas, me pierdo por el bosque y danzo con los elfos como siempre hice, lo hago por sentirme vivo, por apresar la fantasía y la magia del cine con mano fuerte. No existe nada en mi vida que me pueda proporcionar mas satisfacción que escribir en mi web:

 CINEPARAISO.

En estos años mi vida ya no es ni parecida a la que llevaba aquel jóven de 1970 en la ciudad del Sena, ahora tengo una responsabilidad: mi familia, tengo unas obligaciones: mis hijos y a ellos me debo, pero quiero dejar constancia que aunque son burbujas distintas, una mi familia y otra mi amistad con Brando, ambas las llevo unidas. La familia continua su andadura, los hijos crecen y se van....¿Y que me queda?, a veces ni yo mismo puedo precisar con exactitud cual de ambas cosas reúnen para mi mas interés, ya que las dos me son fundamentales. He procurado ser el mejor marido, el mejor hijo, el mejor padre....He procurado hacerme con una carrera, con un puesto de trabajo que me ha proporcionado éxito y dinero, pero nunca los antepondría a lo vivido con Bran, a mis años jóvenes en Paris, Londres, a aquellos abrazos de dos amigos que se necesitaban como el aire para respirar. Es curioso, cuando leo y ojeo constantemente mi diario, no dejo de extrañarme de las cosas que hice, de aquellos momentos y de la enorme suerte que he tenido por haber conocido a un gran ser humano, a mi amigo Budy, y estar cerca del mejor actor que ha dado el cine. Debo detallar que mi diario es un enorme cuaderno, propiedad de mi padre, y que él tenía con varios apuntes sobre arquitectura y arte, al morir, mi madre me lo dió, diciendo:

- Hijo, ahora es tuyo. Guárdalo siempre en tu corazón-

No creo que exista nada que esté mas cerca de mi corazón por muchos motivos. Un voluminoso diario con cerradura que perteneció a mi progenitor y donde en muchas de sus hojas va esta historia de amistad, contada desde el temor y trazado con la verdad de este amante del cine que caminaría desnudo, sintiendo el frío en sus huesos, si no fuera por el contenido siempre estimulante de sus líneas, Para mí es un tesoro, y espero que cuando ya no esté, mis hijos comprenderán el padre que tuvieron. En cierto modo todo esto me está recordando una bella e inolvidable película: LOS PUENTES DE MADISON.

Tengo toda la filmografía de Marlon Brando en dvd, no me falta ni uno solo de sus trabajos, pero me resulta muy doloroso verle en la pantalla de mi plasma, hay momentos en que deseo poner un titulo, pero las fuerzas no me ayudan. Le he visto ciento de veces en UN TRANVÍA LLAMADO DESEO, en EL PADRINO, en ULTIMO TANGO EN PARIS, en SAYONARA, en EL ROSTRO IMPENETRABLE, pero no he resistido que las lagrimas resbalen por mi rostro, es demasiado para mi, es como un tour de force al que intento vencer, sin lograrlo plenamente. Bran es esos seres que nacen una vez cada mil años, sus palabras, enseñanzas y los consejos que de él recibí, han ido formando mi vida, y me han servido para comprender la crueldad del tiempo, la injusticia del mundo, el amor por las razas y la igualdad de los derechos humanos de las gentes-. Frases como esta que me dijo cuando nos despedimos en Barcelona, son el mejor regalo que me dejó.

 

 - He tenido muchos amigos con los que he malgastado mi tiempo, pero pocos con los que he compartido mi corazón -

 

 

 

NOUS RESTERA TOUJOUR PARIS

 

 

Mi vida transcurre entre la monotonía del hogar, los problemas del hombre maduro y mi búsqueda constante de comprenderme a mi mismo, esto último es un objetivo a lograr aún, pero me ayuda mucho el recuerdo del amigo perdido. Es una batalla que nunca he ganado totalmente, siempre surgen encuentros, rostros en blanco, cuerpos que se funden al calor del fuego....y al concluir vuelvo a prepararme para la siguiente batalla....Una vez Bran me dijo; "Un jinete nunca tiene que abandonar un caballo cansado, debe cuidarle con cariño, porque vas a volver a necesitarlo para olvida quien eres".... Juro que lo he intentado, he procurado cabalgar contra el viento, dejando que mi rostro se hiele, que se paralicen mis arrugas, pero vuelvo a tener ante mí al incomprendido hombre maduro, el mismo que un día tuvo el mundo a sus pies...¿Será que entre aquel muchacho de 1970 y este hombre del 2010, la similitud los ha velado?.

No me canso nunca de escribir sobre este cine, siempre acuden ideas, proyectos, artículos que realizar, y a todos ellos les doy un toque ameno y sincero. En una ocasión me dijeron que mi escritura enamora y engancha....Creo que no son las palabras apropiadas para emplear, mis textos son mi propia vida, están untados de las vivencias que me han salpicado y los adorno con mi amor, un amor desmedido por el arte. Seguramente aquella vez quisieron decírmelo algo así y no supieron expresarlo mejor, pero a pesar de todo, lo comprendo, mi ego se eleva, porque sentirse amado es la mejor cosa que le puede suceder al ser humano. Si se ha seguido mi trabajo en mi web, es fácil darse cuenta de la clase de hombre que soy, de cuales son mi puntos, comas y paréntesis. La energía que este trabajo me proporciona no tiene un adjetivo para ser aplicado, bastaría con estar a mi lado, seguir el camino de baldosas amarillas y ansiar llegar a la Ciudad de Oz, como lo hizo Judy Garland y atrapar esa magia con las propias manos, para entenderlo. El único inconveniente que existe es que a Dorothy le ayudaron un espantapájaros, un hombre de hojalata y un león. Yo solo llevo como única compañía, mis manos, mi ilusión,y la plena confianza de que la magia existe, bien en una ciudad llamada Oz o en los serpenteados senderos que conducen a Manderley.

La amistad dicen que es el portal de todos los sentimientos, que por sus llanuras áridas, cabalgan salvajes los mas bellos corceles y sus crines las mueve el viento. Yo he montado y lo sigo haciendo en caballos diferentes, me he dejado llevar por la humedad de la lluvia que curtía mi rostro y nunca me paré a pensar si era bueno o malo. Tuve los mejores corceles, unos hembras, otros machos, pero todos necesitaban de mi cariño y yo desnudo encima de ellos, trotaba como loco. Quizás pensado en aquellas palabras que un amigo me dijo hace años, cuando el destino tejía entre ambos una separación definitiva:

 "Un jinete nunca tiene que abandonar un caballo cansado, debe cuidarle con cariño, porque vas a volver a necesitarlo para olvida quien eres"

Yo no olvido, ni podré olvidar nunca que clase de persona soy, Me siento muy orgulloso de como me hizo el Creador, por eso sigo cabalgando entre la lluvia y el frío.....y espero siempre, mi vida es una muy bien construida estación, donde sé que tarde o temprano aparecerá ese TRANVÍA LLAMADO DESEO que me llevará a través de los serpenteados caminos que me conducirán a Manderley o a la mágica Ciudad de Oz.

No siempre el cine es ficción, ni esas secuencias que recordamos pueden mantenerse en pié.....por ello quiero seguir sintiendo el olor de aquellos cines de mi juventud, caer en mis deseos mas ocultos cuando contemplaba las blancas y raídas pantallas y me siento un afortunado, por haber tenido el privilegio en cuatro etapas de mi vida de conocer muy de cerca un hombre que formó parte de ese cine....Todo se traduce en una presunta espera y para ello he elegido el mejor lugar del mundo, un espacio al que puse por nombre: CINEPARAISO.

 

ELLOS VENDRÁN EN UN TRANVÍA LLAMADO DESEO, A PESAR DEL VIENTO Y EL FRÍO.