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REFLEJOS EN UN OJO DORADO

 

 

 

 

 

 

 

 

 Sería injusto por mi parte no referirme a la autora del libro en que está basada la película REFLEJOS EN UN OJO DORADO, no solo sería una injusticia, sino que creo necesario que se conozca aunque sea ligeramente como era la persona que se escondía tras esa pluma rica, certera, poética y a la vez cruel de Lula Carson Smith, conocida por el nombre de Carson McCullers. Escritora considerada como un clásico de la literatura americana, cuyo estilo era similar al de Tennesee Williams y Truman Capote. Al igual que ellos, McCullers dibuja perfectamente la decadencia humana, mediante retratos certeros de sus  protagonistas, por los que siente una ternura indescriptible. Su obra literaria se reduce a cuatro novelas cortas y muchos relatos, recogidos en un manuscrito titulado "El aliento del cielo", donde muestra un mundo desolador poblado por sordomudos, mirones, falsas apariencias, niñas que buscan refugio en la fantasía y homosexuales ocultos por las sombras de sus mas reprimidos deseos. Nacida en Columbus, se dice que su primera idea fue convertirse en una brillante concertista de piano. Para ello se trasladó a Nueva York en 1937 con el propósito de estudiar música. Sin embargo, y después de varios cursos de escritura creativa en la Universidad de Columbia, su destino quedó perfectamente trazado. Su experiencia musical nunca llegaría más allá de su participación en algunas orquestas, empleo que compaginaba con recepcionista en un hotel y por fín su verdadera vocación: El periodismo. Su vida no fué un campo de rosas, sufrió una dura persecución y censurada en las cuatro obras que la han hecho famosa, se le acusó de ser homosexual, partidaria de la igualdad entre negros y blancos, y de mantener relaciones, dentro de un matrimonio sin sentido, con otras escritoras muy conocidas.

 

Su vida no fué un campo de rosas, sufrió una dura persecución y censurada en las cuatro obras que la han hecho famosa.

 

Por muy fiel que quiera ser detallando su trayectoria personal y creativa, nada mejor que las palabras de la propia escritora:

 

" Una base militar en tiempo de paz, siempre es un lugar monótono, donde puede suceder que afloren las  pasiones humanas. Ahí suceden cosas que vuelven a repetirse una y otra vez. Tal vez la monotonía de estas bases se deban principalmente a la estrechez de miras y el exceso de ocio y seguridad. En mi obra Reflejos en un ojo dorado, el soldado se apoya en el pino y mira hacia el cielo sin pestañear… Los últimos rayos de un sol de otoño resplandecen sobre el césped invernal recientemente plantado; en la espesura del bosque aún se filtraba la luz en las zonas donde el follaje es menos denso y dibuja figuras de fuego en la tierra. El sol desapareció, el aire es helado y comienza a soplar menos brisa. Es es el equilibrio entre dos grandes instintos: la vida y la muerte, en este caso la balanza está excesivamente inclinada hacia un lado: la muerte. Debido a esto, el Mayor es un cobarde. Al sentir que perdería su vida de forma inesperada, el Mayor se sintió renacer, aunque sus ojos lucían opacos, semicerrados y febriles, comenzó a ver como nunca antes lo había hecho. El mundo parecía un calidoscopio y cada una de las múltiples visiones quedaba impregnada en su mente con deseo y vivacidad. En el suelo observa una flor diminuta de un banco deslumbrante, de elaborada y bella forma. Vio por primera vez en su vida una piña de pino cubierta de espinas, el vuelo de un pájaro en el aire azul barrido por el viento, un centelleante rayo de sol en la verde oscuridad… El Mayor siente como la sangre hierve en sus venas, sus ansias están cerca y deja de sentir temor; había alcanzado ese nivel de conciencia en que los místicos se sienten integrados a la tierra y ésta se incorporada a ellos. Hay ocasiones en que la mayor necesita de un hombre a quién amar, un punto en el que centrar sus emociones. También hay oportunidades en que las iras, frustraciones y temores de nuestra vida, inquietos como espermatozoides, deben ser expulsados, pero el infeliz militar no tenía a quién odiar, salvo a su vulgar esposa y por ello durante los últimos meses se sentía un ser desgraciado. Después de pasar junto al soldado, tiene que contener el fuerte impulso de darse la vuelta y a medida que se alejaba, su corazón se va llenando de una nostalgia incapaz de dominar. Con todo esto pude crear unos personajes de los que me siento orgullosa, porque son tan míos, como las palpitaciones de mi corazón o el pelo que dejo acariciar por el aire de mi amada tierra ".

 

 

" Por mucho que me persigan, por mucho que intenten silenciar mis palabras, siempre están los sentimientos a la espera de verse reflejados en las hojas de un libro, y mi lucha no cesará nunca, hasta que mis pensamientos e ideas descansen en las manos del hombre con absoluta libertad ".

 

 

Tenessee Williams, amigo de Carson McCullers, dijo:

" Reflejos en un ojo dorado es una obra concebida con ese negro fundamento que es el sentido del espanto. Admiro profundamente a Carson y mantuve con ella largas conversaciones en su residencia con motivo de una posible adaptación al cine, a pesar de que la prensa se empeñe en contar que no teníamos puntos en común. cosa totalmente falsa.. Era una mujer alegre, pero un tanto atormentada, tal vez por eso conectábamos bien, yo ando por los mismos caminos de espinas, pero me siento orgulloso de ver que no solo Tenessee Williams puede crear atmósferas irrespirables, personajes ambiguos, también lo hacia ella y bastante mejor que yo. Me comentó que estaba amenazada por el Ku Klux Kan, al ser feroz defensora de los negros y por su condición de homosexual confesa. Era una pluma grande, perfecta y el resultado lo tenemos cuando Huston realizó por fín REFLEJOS EN UN OJO DORADO, después de tantos problemas. Es una película digna de ver, y eso que los escritores casi nunca estamos de acuerdo con las adaptaciones que de nuestras obras hace el cine".

 

 

 

 

 

Era el año 1967, tres años antes de que conociese personalmente a Marlon Brando, en aquellos años sesenta mi juventud, mis amores, los descubrimientos que llevan consigo y el cine ocupaban prácticamente mi vida en su totalidad, las demás cosas que me rodeaban no tenían apenas significado o yo simplemente no les daba la prioridad que puedan tener para otras personas. Yo, sentado en un cine, contemplando un film era el ser mas feliz de la tierra, lo demás se evaporaba, disparándose hacia otra dimensión. Recuerdo que entonces, centrado en cualquier película que se proyectaba descubrí la belleza intemporal de Greta Garbo, la sinuosidad pecaminosa de Rita, la envidiable galanura de los héroes de los melodramas, haciendo que me sumergiera como un buzo en las profundidades de un mar de magia, llenando mis pulmones con el aire del Séptimo Arte. Posiblemente descubriese también a Brando, a Olivier, a Bette, a Vivien....no lo sé, pero en mi cerebro iba dando sitio a esos hombres y mujeres del cine que me acompañan durante largos años. Lo que nunca pude imaginar es que cuatro años después de 1967, fecha en que se realizó REFLEJOS EN UN OJO DORADO, pisé por segunda vez Paris y aquel mundo de magia, aventuras, amores prohibidos y de colosales superproducciones, se simplificó de golpe una mañana, transformando todo en un nombre:

 MARLON BRANDO.

 

 

En España la dictadura censuraba brutalmente muchas películas, cortando simplemente una y otra secuencia o la prohibía en su totalidad, este fué el caso de REFLEJOS EN UN OJO DORADO, film que posteriormente ví en las salas de arte y ensayo, muchos años después de su realización. Recuerda aquella tarde, y el sentimiento que me embargó durante toda la proyección. Ahora me pregunto: ¿Era por la película?, ¿O porque Brando era uno de mis mejores amigos, o tal vez  seguía siendo aquel joven de los años sesenta que daba prioridad a los descubrimientos nacidos del sentimiento mas antiguo del mundo?..... Creo que todo esto unido en una sola vertiente, es lo que yo viví presenciando uno de los mejores trabajos de Brando....y ahora vuelve a mi la película, deseo y quiero profundizar en ella, porque REFLEJOS EN UN OJO DORADO,  en cierto modo forma parte importante de mis vivencias.

 

Recuerdo muchos detalles del film desde mi primera visión en los cines de ensayo de Madrid, pero como siempre suelo hacer cuando escribo sobre una película, intento visionarla antes, refresco la memoria, tomo apuntes y me dejo llevar por mi presunta creatividad hasta darle forma. Es mi estilo, no sabría ejercitarlo de otra manera y en el fondo me siento orgulloso de haber alcanzado una meta.....Sé positivamente que si Brando estuviera aquí diría:

"Nunca reniegues de lo que haces, mal o bien en ese momento aunque no lo veas eres tú".

 

 

Así, con esta frase nos adentran en la película:

"Hay una fortaleza en el Sur, donde hace algunos años se cometió un asesinato.....".

Un film que no llegó a España hasta principios de los ochenta, cuando la censura ya había sido erradicada del país... Y pienso que fué mucho mejor que así sucediera, porque haber mutilado el film hubiera sido un desastre. Para mi existe una escena clave en REFLEJOS EN UN OJO DORADO, y es cuando Brando llega del trabajo y sale al jardín, Liz Taylor está sentada en una hamaca, es su esposa Leonora, una ninfómana que no se siente correspondida. Habla y habla de su caballo, un purasangre blanco. Él la reprocha ese amor enfermizo por un animal y ella se levanta, pero antes de irse, le dice:

- ¡Es un semental! -

La cara que ofrece Marlo Brando es tan expresiva que ella sola nos avisa de lo que va a suceder,  y eso que la película no ha hecho más que comenzar.

La elección de Marlon Brando para interpretar al Mayor Penderton, un oficial del ejercito homosexual fue ciertamente casual. Su papel, iba a interpretarlo Montgomery Clift, pero su trágica muerte hizo que John Huston barajara otros nombres entre los que se encontraba Richard Burton o Lee Marvin. Al final, fue Brando el que interpretó al oficial Penderton, alegando en una entrevista que aceptó porque le daba la oportunidad de montar a caballo, cuando la realidad y lo sé muy bien, es que le fascinó el papel. Curiosamente, cuando se le pidió que montara, el actor dijo sentir terror a los animales. Quizá por ello, Marlon hace suya la ansiedad de Penderton por ser buen jinete. Y en una de las escenas más brutales, Brando desata toda su represión con el animal indefenso. Su escape agresivo lo plasma Huston sin palabras ni diálogo alguno, solo con los latigazos, interrumpidos al ver en un prado verde el cuerpo desnudo del soldado Williams.

Leonora se muestra desde el primer instante dominante, jugando con la fusta, domando a los que a su alrededor están. Y uno de ellos, es el amigo de Penderton, el coronel, Morris Langdon, casado con Alison. Huston nos entrega a dos hombres completamente diferentes. Por un lado esta Penderton, incapaz de satisfacer los deseos sexuales de su mujer, mal jinete y de gustos un tanto particulares. Por el contrario, Langdon es pura masculinidad: un líder, machista y gran jinete, rechaza aquellas cosas que él considera extravagantes como la música clásica o la cultura. A su vez, se abre muchos interrogantes en la trama, como por ejemplo el personaje de la débil Alison y su relación con el criado. Estamos ante todo abriendo pagina a pagina una obra clásica de la literatura contemporánea americana, escrita por una autora que fué intima amiga de Truman Capote y Tennesee Williams. John Huston sabe como llevar cada plano, cada personaje e impregna al film de un magnetismo especial, con dosis elevadas de suspense morboso. Consiguiendo que por instantes asociemos el argumento con cierto paralelismo con obras de Tennesee Williams, sobre todo LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC o DULCE PÁJARO DE JUVENTUD, percibiendo así la complejidad de los personajes, en especial el de un inolvidable Brando, haciendo que no sumerjamos en la monotonía aburrida, en tiempos de paz, de una zona militar con sus charlas triviales, fiestas, y tediosos juegos de cartas…Quiero destacar la hermosa fotografía, con sus tonos dorados presentes en toda la película. Un experimento significativo, a juego con su título, que consigue mostrarnos esas tardes tórridas de verano donde no hay nada que hacer y donde ni el aire se levanta, ofreciendo tan solo leves reflejos al ojo humano.....Todo en una base militar, lugar fálico donde suceden cosas que se repiten una y otra vez, como el plano general de la fortaleza, contribuyendo a acrecentar el tedio, sus enormes barracones de cemento, las impecables hileras de casas para los oficiales construidas exactamente iguales, el gimnasio, la capilla, el campo de golf, la piscina. Todo diseñado de acuerdo con un modelo estricto. Aunque tal vez el aburrimiento del lugar se deba principalmente a la estrechez de miras, al exceso de ocio y la seguridad, pues una vez que un hombre entra en el ejército, lo único que se le exige es seguir los talones del que va delante. Sin embargo, en una base militar a veces suceden cosas que se han repetido a lo largo de los tiempos, como el caso del soldado raso Elgee Williams, cuando en las últimas horas de la tarde, se le ve sentado en soledad en uno de los bancos que se alineaban en la acera delante de las barracas. Era su sitio agradable, donde podía encontrar ese alma necesitaba que al igual que él busca el placer perdido. en una doble fila de jóvenes arces que dibujan sobre el césped delicadas sombras que mece el viento. En primavera, las hojas de los árboles son de un verde encendido que, en el transcurso del verano, se transforma en una tonalidad más oscura y apacible, como lo es mas tarde, en pleno otoño, adquiriendo ese color dorado que dá titulo de la película. El soldado Williams se sienta allí y espera ver a la esposa de Penderton, ansiando ver sus ansias cumplidas, pero solo se sobresalta por la llamada del rancho de la noche. Es un joven silencioso y sin apenas amigos ni enemigos. Su rostro quemado por el sol expresa cierta inocencia. Sus gruesos labios rojos y unos rizos color castaño le caen desordenados sobre la frente. En sus ojos ávidos de encuentros, una mezcla entre marrón y ámbar, brillan con una muda expresión propia a veces de los animales que buscan..."



“Hay una fortaleza en el Sur, donde hace algunos años se cometió un asesinato"

 



He visto a Brando en todos sus films, he visionado mas de una vez títulos de su filmografía, pero reconozco que siento debilidad por:ULTIMO TANGO EN PARIS, UN TRANVÍA LLAMADO DESEO, EL PADRINO, PIEL DE SERPIENTE Y REFLEJOS EN UN OJO DORADO.....Me he dejado influenciar siempre por su magnetismo como actor hasta limites que la mente no puede comprender y es muy difícil para mi ser objetivo, cuando me ha unido con él una amistad personal. Pero cuando he respirado profundamente y han desfilado ante mi sus inolvidables interpretaciones, después de habernos dejado, mi mente y mis ojos han ido siempre mas allá, me he posicionado en su interior, he analizado sus gestos, sus registros y siempre he mezclado, sin evitarlo, al amigo con el interprete. Tal vez tenga un privilegio que otros cinéfilos no han tenido, como puede ser familiarizarme con su voz, con su persona, sus consejos, enseñanzas, costumbres y lo que es mas sobresaliente: Conocer bien al excepcional ser humano que estaba tras los personajes que interpretaba. Por eso me siento bien escribiendo sobre el actor mas grande que ha dado el cine, y al mismo tiempo recordar al amigo que se fué. Siento devoción enfermiza por su papel en EL PADRINO, por ULTIMO TANGO EN PARIS, por UN TRANVÍA LLAMADO DESEO y sin la menor duda por este relato íntimo, cargado de morbo hasta decir basta que es REFLEJOS EN UN OJO DORADO, y de cuyo trabajo Brando se sentía muy orgulloso. Nunca quedaba satisfecho de todo lo que hizo, pero siempre antepuso Vito Corleone y al Mayor Penderton, porque como él me dijo, eran dos personajes que guardaban cierta similitud entre lo que pudo ser y lo que realmente era. Desde mi recuerdo y mezclando ambas cosas, espero poder hacer un trabajo digno y acercar al mundo, para que comprenda mejor esta difícil película, admirando de nuevo el talento de uno de los mas grandes actores de todos los tiempos.  

 
 

 

Elizabeth Taylor demuestra su enorme capacidad de adaptación, interpretando a una mujer dominante, ordinaria, amoral y ninfomana. Su belleza es indiscutible y en cada plano refleja con sus ojos el terrible mundo interior que la va destrozando por dentro, al verse siempre rechazada por un marido demasiado sensible para ella. Hay momentos en el film en los que sobran los diálogos, como la secuencia entre los militares, utilizando la fusta de montar, al tiempo que va gesticulando su amplia gama de un vocabulario extraído de las clases mas bajas. Su trayectoria como actriz es intachable, nadie puede enjuiciar a estas alturas que estoy hablando de una actriz de enorme carácter, inteligente a la hora de elegir sus papeles, como lo demostró al aceptar la proposición de John Huston. No puedo imaginar como hubiera quedado Monty Clyft a su lado, haciendo de Penderton, me resulta difícil, cuando hemos visto la interpretación a veces contenido de un Brando descomunal.

 

Existen muchos diálogos ...

He elegido este porque desnuda a ambos personajes:

 

Penderton : Pareces una andrajosa andando por la casa. Los Langdon vienen a cenar, es de suponer que no te sentaras a la mesa así.


Leonora : Y porque no, cursi?- (Ella en ese momento se desnuda delante de él, en el centro de la sala de estar)


Penderton : Cada día me das mas asco.....Te mataré, juro que te mataré, no hagas eso otra vez o te mato.



Leonora: ¿No has salido nunca a la calle con un collar al cuello y molido a palos por una mujer desnuda?

 

Admiro mucho a Liz Taylor, creo que es una autentica reina de Hollywood, en el mas amplio sentido de la palabra. Sus papeles han sido y serán, muestras del mejor cine jamás creado. En CLEOPATRA su fascinación pasaba la pantalla y nos conducía como la única reina de Egipto creíble que ha dado el cine. No se puede pasar por alto su brutal interpretación en ¿QUIEN TEME A VIRGINIA WOOLF?, y tengo anclada en mi corazón su Maggie de LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC como una perla de un largísimo collar de incalculable valor. Elizabeth es mucho mas que una figura del Séptimo Arte, su nombre abarca muchos senderos y la meta final es la admiración. Su Leonora en REFLEJOS EN UN OJO DORADO, es un contrapunto muy interesante de analizar, en comparación con el resto de los papeles que ha interpretado. Reúne la ambición, la infedilidad, la ordinariez y el desprecio de una mujer recluida en una jaula, donde la única llave la tiene un marido que cabalga hostigando al animal, como símil esclarecedor entre una sexualidad inexistente y una represión que le martiriza...

Es sabido por todos que condujo a Marlon Brando a aceptar el papel, y los deseos de Liz Taylor por crear un personaje tan alejado de los que hasta la fecha nos tenia acostumbrados. El destino quiso que uniendo a los dos actores todos saliéramos ganando. para asi poder admirar este drama siniestro y a la vez intensamente bello.

 


 

La película poco a poco va hilando muchos aspectos, la mirada hacia el otro, en un lugar que no encuentra correspondencia, y se concreta en las miradas que cruzan entre sí, sin encontrarse, el Mayor Penderton y el soldado Williams. En sus miradas se visualiza la semilla de la pasión, de una fascinación primaria e inexplicable, algo que se queda siempre en el mero umbral del presunto deseo. Penderton persigue al soldado Williams como sombra de un tormento jamás revelado a los hombres, y el mismo soldado, en sus muchos viajes nocturnos hacia la casa del Mayor, expresa su fascinación por el sexo femenino, deseos condenados por su padre como portador de fatales enfermedades, como le comentan sus compañeros de cuartel. En el fondo, ambas miradas persiguen la misma fijación por lo desconocido en sus dos vertientes, y despunta en ellas la sexualidad como amenaza en un marco tan rígido y severo como es el del ejército, donde se entiende que deben pulverizarse las pasiones, para convertirlas en otro germen, cosa por otro lado totalmente incierta, cuando casualmente ha sido y es lugar abonado para que florezcan todo tipo de pasiones.

A estos dos personajes masculinos, portadores de la mirada en el tiempo, vendrían a oponerse los personajes que no encuentran un espacio propio en ese contexto, como son Alison y su criado Anacleto, figuras que parecen hablar un lenguaje completamente distinto al que rige en su ambiente, extrañamente refinados hasta rozar lo hiperbólico, extraños y errantes, que conocen el pacto tácito que domina la convivencia, el engaño que la fundamenta, y sobreviven de la única manera posible, como es planeando su huida. John Huston dá un toque íntimo y real a estas dos interpretaciones, reuniendo para ello a dos actores como Julie Harris y Zorro David, que para mi están soberbios en sus respectivos papeles y que son como un soplo de luz entre tanta oscuridad. Hay secundarios que dignifican una película y aquí se da de manera palpable.

 

En un film la importancia del guión en ocasiones es fundamental, un mal guión puede destruir un film de enorme presupuesto y no hacer creíble una historia, pero afortunadamente en el caso concreto de REFLEJOS EN UN OJO DORADO se ha contado con la base de una novela aguda y punzante, y con los guionistas Gladys Hill, Chapman Mortimer y un maestro de la dirección, Francis Ford Coppola, aunque este último no figure en los títulos de crédito, para presentarnos con todo lujo de detalles una cruel trama de relaciones entre seres bajo los cuales subyace un sustrato de odios y represiones, que claman por emerger. Quiero destacar este punto porque aunque la imagen dicen que se valora mas que la propia palabra, en esta película hay una fusión orgásmica entre ambas, cuyo resultado es un estallido de placer inexplicable, que nos hace amar el cine, la imagen y la palabra, percibiendo como su cálido danza sobre nuestra piel.

Creo que el que haya visto el film comprenderá mis palabras, y el que aún no haya disfrutado de sus imágenes tiene tiempo, todo el tiempo del mundo, porque REFLEJOS EN UN OJO DORADO la tienes a tu disposición.....No es una película fácil, en una ocasión de la calificó de "película maldita", ni es un film para mentes mediocres, sino para todo aquel que desee analizar el comportamiento humano, el que pueda absorber el maná de sentimientos que desprenden los gestos de los actores que componen el reparto, pero ante todo por un Marlon Brando increíble, absoluto, seguro y bordando con gestos, a veces sin pronunciar palabra, todas las vías de un hombre atormentado, que sufre en silencio el abrumador vacío de un matrimonio inútil, de una sensibilidad a flor de piel y de una sexualidad escondida. No es el Brando de siempre, sus diálogos resbalan ante la fuerza de la imagen, presta su rostro de manera única y si alguien tenía dudas de la grandeza del actor, aquí tiene la oportunidad de aclarar ideas. Estamos ante un autentico monstruo del cine y para decir esto no me mueve el sentimiento, ni mi recuerdo al amigo que no está, mis palabras salen de mi mente de presunto cinéfilo, de quien sentado en la butaca de cualquier cine del mundo, nota que le están mostrando todos los senderos peligrosos que vagan por la mente del hombre, conducidos por los registros de un actor donde para buscar el adjetivo exacto para definirle, tendría que volar por galaxias desconocidas o sondear la sabiduría de los mismos dioses, donde él quizá esté esperándonos. Marlon Brando es simplemente Brando y mis palabras sobran cuando el mundo tiene a su alcance cualquiera de los títulos de su filmografía, para comprobarlo por sí mismo......Yo, afortunadamente los llevo bailando desde hace años dentro de mi..   

Como todo film hay secuencias, momentos que se clavan en la mente, deambulan por el cerebro y hacen  que no podamos olvidar sus encuadres, las frases, o el momento apocalíptico que nos perturba y que nos hace amar el cine con mayor fuerza. REFLEJOS....tiene para mí secuencias imborrables, no podría detallar todas, porque no tendría espacio en mi website CINEPARAÍSO: Aparte de la carrera en el caballo blanco, donde vemos a un Brando desbordado por su represión, por sus deseos, sus ansias de destruir lo que mas ama su esposa Leonora, y los golpes que ocasiona al animal, existe también su reacción, cuando el soldado Williams desnudo pasa delante de él, en esa misma escena, y se acerca al corcel acariciando sus heridas. El rostro de Marlon Brando es todo un calidoscopio de sentimientos, afloran sobre su rostro la pena por lo que hizo, y nos ofrece todo el amaneramiento de su condición homosexual, mientras que en su rostro bañado por las lagrimas, lo oculta con sus manos. Una autentica lección de interpretación, sus enseñanzas del método aquí quedan grabadas con fuego, algo que hasta entonces nunca había visto en el cine....

 

 

Clarificante es la secuencia de Penderton en su habitación, contemplando la caja donde guarda sus tesoros mas preciados, como son las fotos de esculturas griegas, las cuales contempla bajo la tenue luz de la lámpara de mesa con amor desmedido, y donde deposita mas tarde el envoltorio que tira el soldado, dándole al papel la apariencia del deseado falo. Esta escena es clave en la película, porque la palabra ha dejado paso a la imagen con una brillantez como solo John Huston podía ofrecer.

 

Pero quizá para mi existe la mas significativa de todas y la que nos adentra en un trágico final.....

Son los últimos cinco minutos del film:

Penderton está a punto de irse a dormir, toma sus pastillas, se acerca a la ventana y en medio de la tormenta el resplandor de un relámpago le hace ver con claridad como el soldado Williams está a punto de entrar a su casa. El rostro de Brando refleja el estupor mas lacerante jamás visto, el hombre que el desea, por el que ha soportado bajo la noche una intensa lluvia mientras le sigue hacia los barracones, esta entrando en su propia casa, al fín sus ansias serán satisfechas, sus deseos mas escondidos morderán el aire. El actor se sienta tras la puerta de su habitación en su cama, se arregla el pelo nerviosamente, mientras espera y espera.... La escena es tremenda, Penderton apaga la luz y sigue esperando a oscuras....Jamás he visto tanta ansiedad, tanto placer y al mismo tiempo tanto miedo..... Nadie como Brando podía reflejar estas sensaciones, haciéndolas tan verosímiles. Los pasos del soldado se acercan y Penderton le contempla en silencio con los ojos desorbitados......Los pasos suenan mas cerca, pero no hacia él,  se dirigen a la habitación de Leonora, Penderton siente que todo se derrumba... !! Lo que busca Williams no es su persona, sino a su esposa !!...... Brando-Penderton como hipnotizado se levanta, camina hacia la habitación.... "Hay una fortaleza en el Sur, donde hace algunos años se cometió un asesinato".......

 

 

REFLEJOS EN UN OJO DORADO en este final da sentido a todo el film de manera caótica, precipitándonos a los mismos océanos del tiempo, entregando la verdad que rondaba desde su comienzo y que no es otro que el derrumbamiento final de un hombre. Vuelvo a repetir que ningún actor podía incorporar con gestos esos chorros de vida que salen de un rostro para interpretar el sufrimiento humano....

!! Magistral!!.


 

Dentro de la interpretación que desarrolla en el film Elizabeth Taylor, nos muestra a una mujer despechada, la que ama a su marido, pero que lo busca en brazos de otro hombre, la esposa que en esa secuencia brutal cuando se va lentamente desnudando ante él, hasta quedarse totalmente sin ropa y camina rozándole, para subir las escaleras que conducen a su habitación, dejando tras de sí una seducción que se evapora fríamente ante la mirada despectiva y asqueada del hombre. No creo que le resultara fácil a la actriz interpretar este papel... En Leonora de agrupan todos los adjetivos ordinarios que puedan existir, camina con vulgaridad, rie de forma tosca, hasta escribiendo las invitaciones a la fiesta su carencia de estilo es manifiesta y así plano tras plano. Elizabeth aporta al personaje toda una interpretación digna de tener en cuenta, su belleza es incomparable y sus primeros planos así lo demuestran. No se puede decir que REFLEJOS EN UN OJO DORADO sea un vehículo de lucimiento para todo un reparto de categoría, es difícil que lo sea, y tampoco creo que John Huston lo pretendiera, cuando el eje central del film no es otro que el Mayor Penderton. Resulta muy difícil hacer sombra a un actor como Brando, mas que difícil, es imposible. Pienso que para trasladar una obra literaria como es la novela de McCullers y llevarla al cine, donde la esencia principal del tema es el deseo, en todas sus variaciones, al mas puro estilo Tennesee Williams, se contó con el reparto justo, el lugar exacto y el ojo dorado mas indicado para que a través de él, podamos ser testigos de como los seres humanos se pueden destruir a si mismos montados a lomos del mas bello corcel.

 

Recuerdo una noche sentados en el hall del Hotel Montecarlo, de Barcelona,  mi amigo Bran y yo pudimos quedarnos solos, después de que se marchara su secretaria y tres personas mas que no le dejaban solo ni un instante...Al día siguiente por la tarde volvía a Talamanca del Jarama para incorporarse al rodaje de "Cristóbal Colon, El descubrimiento", donde iba a interpretar a Torquemada. Habían pasado muchos años desde nuestro último encuentro, él con 68 años cumplidos todavía irradiaba esa fuerza y magnetismo de sus mejores tiempos, aunque físicamente era muy distinto....Recuerdo aquel día como si fuese hoy mismo, porque fué la ultima vez que le ví. Al centrar mi mente en esos momentos, en aquel año 1992 y con 45 años a mis espaldas, no puedo dejar de pensar en lo mucho que hablamos, fué como si ambos presintiéramos que no nos volveríamos a ver mas y nuestra charla fué poco a poco derivando hacia lo que yo mas amaba, el cine..., mis artículos publicados en una importante revista y los proyectos que tenia en mi mente. Bran me preguntó por todo, era como si quisiera saber en un segundo, todo un resumen de lo que fué de mi vida desde la última vez que nos vimos......

Ahora al escribir sobre REFLEJOS EN UN OJO DORADO, me han venido estos recuerdos como ráfagas difuminadas, retazos que poco a poco van dando forma en mi cerebro cansado, quizá por ello no me gustaría olvidar nada, sería imperdonable por mi parte, aunque al mismo tiempo reconozco que es muy difícil describir con exactitud cada una de sus palabras, porque el tiempo, las vivencias y los años transcurridos, son los peores enemigos cuando uno quiere remontar momentos de su pasado con presunta fidelidad, pero lo esencial no se ha ido ni desaparecerá de mi mente, hay cosas en la vida que quedan grabadas con fuego y este momento es uno de ellos. Entre lo que hablamos hubo un tema que para él tenia prioridad: era el problema con sus hijos, sobre todo por los juicios que tenia pendientes, y comprobé tristeza en sus ojos, por un momento sentí una lastima lacerante por mi amigo, intenté tranquilizarle, aconsejarle, pero era difícil, la situación yo creo que le superaba y sufría mucho. Nunca pensé en que aquel hombre que posó su mano sobre mi hombro hacia muchos años, era la misma que tenia ante mí. Brando el hombre, el actor mas envidiado del mundo, el personaje inaccesible que decían equivocadamente que era, el hombre de ideas justas y luchador nato sobre la igualdad de las razas, escuchaba en silencio mis consejos,, que si bien era su amigo, en estos momentos me sentía un poco inútil ante tanta preocupación reflejada en su rostro. Recuerdo que dirigí la conversación hacia otro punto: !el cine!, y él entró con facilidad, pudiendo al fin lograr que volviera la sonrisa a su rostro envejecido.

 Siento con tristeza que de todo lo que se ha escrito sobre Bran, mucho es totalmente incierto, manuscritos creados expresamente para vender el morbo a precio asequible. Todo lo contrario sucede con un libro autobiográfico, que es el único que de momento se acerca al hombre y al actor, este es el escrito por Lawrence Grobel, titulado "Brando por si mismo", ahí se abrió en canal, eso lo sé de primera mano....

 Recomiendo su lectura.

 

 Aunque está algo difuminado en mi mente, recuerdo vagamente sus preguntas hacia mi trabajo literario y lo relacionado conmigo y mi familia, pero hubo un momento, quizá el único, no lo recuerdo bien en que tocamos el tema de: REFLEJOS EN UN OJO DORADO.

Así me habló de la película:

 

"Cuando rodé REFLEJOS EN UN OJO DORADO no pensé en el personaje creado por McCullers, nunca me dejo influenciar por la imaginación de otros, solamente asumo el personaje, lo hago mío y durante el trabajo dejo a Marlon esperando afuera. Así creé al Mayor Penderton, su piel era mia, sus prejuicios y miedos fueron los míos, y hasta cuando cabalgaba a caballo sentí placer por todo mi cuerpo, fustigando al animal...Fué un reto por muchos conceptos, por el recuerdo hacia Monty, que era quien iba a interpretarla, por la imagen que se iba dar de mí, por tener a Elizabeth a mi lado, aunque por momentos era insoportable, tal vez ella también intentaba asumir a Leonora como yo... no sé. Pero mi recuerdos sobre esta pelicula, van mas allá de la interpretación. Me siento orgulloso de haberla hecho.......Supuso mucho a nivel personal, fué como volar sin rumbo fijo...".

 

 

Existen pensamientos de Brando que no consigo olvidar, es como oir en la lejanía su aguda voz..... sus tonos entrecortados.... Aún conservo estas frases en mi diario....las leo de vez en cuando:

 

" Creo que soy egoísta y egocéntrico a veces y por ello siento un notable y desagradable fastidio ".

 " Si uno no se pone a hacer algo original de vez en cuando, la gente acaba por aburrirse. No basta con ser buenos actores, es preciso también suscitar en el público curiosidad e interés... Como y bebo sin preocuparme, con ello quiero decir que si engordo demasiado pasaré de papeles de primer actor a papeles de carácter ".

" Me impusieron el cliché de macho guapo a la fuerza, de músculo a toda costa y yo he seguido el juego. Ahora ante el hecho de que se me haya caído el pelo, haya engordado o tenga arrugas no me preocupa . Soy un actor, no un sex symbol, y este ha sido el equívoco que ha envenenado mi existencia y ha reflejado a Marlon Brando bajo una luz falsa a los ojos del público, pero la realidad es que al interpretar algo me quema dentro, es como una especie de fuego, un delirio. Y me siento fuerte, feroz como un león. Si soy un buen actor o no, es algo que nunca he sabido ".

 

 

Lo siento, esta es mi forma de escribir sobre una película, también la utilizo cuando describo o analizo la trayectoria de un actor o una actriz, para plasmarlo en mi website y si digo que lo siento, es porque seguramente muchos de los que entren en mi página, pinchando el vinculo que les lleve a REFLEJOS EN UN OJO DORADO, se van a encontrar con un comentario "muy personal", y por consiguiente diferente a cualquier análisis que del mismo pueda escribir cualquier critico. Los que me conocen de hace años saben que no podría hacerlo de otra forma......No concibo un comentario sobre una película, sin que vaya acompañado de las vivencias personales que se agrupan en mi mente en relación con lo que estoy desarrollando. Los films que amo, los actores que admiro o los artículos que salen de mi mano, irán unidos siempre a un engranaje íntimo y personal de mi vida, porque al darles color, también en mí se refleja ese arco iris mágico que producen las secuencias, frases o lugares que me impulsaron a escribir.  Quiero confesar una vez mas que sin esa magia o sin ese viaje a través del arco iris de la fantasía, dejaría de ser el hombre que soy.

Solo un apunte, recomiendo a todo aquel que no haya visto REFLEJOS EN UN OJO DORADO, que no deje de hacerlo. Sé que recordaran esta especie de estudio-homenaje al film de Huston, tal vez mis palabras puedan ayudar, ojalá sea así. Solo puedo decir que esta película está enquistada en un lugar preferente de mi corazón, al lado de otras obras que son fundamentales para comprender el Séptimo Arte en todas sus vertientes y siento cierto placer en notarlas vivas dentro.

 

¿Quien no ha deseado asomarse a la terraza y emular la escena final de LA PRIMAVERA ROMANA DE LA SRA. STONE?, ¿Quien no ha sentido por una vez en su vida, arrojar la llave de su casa y que sea recogida por manos extrañas, pero soñadas?, ¿Quién en sus mas escondidos de los sueños no ha buscado esa sombra deseada y apresarla contra tu cuerpo como si fuera el último instante de tu vida?, creo que todos, antes o después somos buscadores del placer perdido, de dar rienda suelta al deseo en el mas amplio sentido de la palabra y hervir en total ebullición en aguas profanas.....Ahí está la enorme diferencia que nos hace estar vivos y al mismo tiempo comprender los sentimientos del Mayor Penderton, sin que nos sirva para acusarle o tacharle con una cruz. Todos estamos expuestos al instinto mas primario del hombre y todos, absolutamente todos nadamos en aguas calientes sin importarnos que nuestra piel pueda quemarse. La diferencia consiste en tener el valor de asomarse desde una terraza, a los pies de las escalinatas de la Plaza de España de Roma y ser por un momento protagonista absoluto de otra PRIMAVERA ROMANA, aunque esta vez no sea precisamente la de la Sra. Stone.

 

Existe una frase perfecta para dar broche final a REFLEJOS EN UN OJO DORADO:

 

" Codiciamos lo que vemos todos los días. Es la vista la que busca y localiza lo que excita y puede desembocar en un orgasmo, pero también puede suceder que de semejante contemplación surjan situaciones trágicas ".