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TESTIMONIO DEFINITIVO
DE LA
AUTOPSIA
Practicada a
MARILYN MONROE
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-"Olvida su hermoso cuerpo, mira solo su rostro. No creo que nadie pueda expresar su alma mejor que el conjunto en movimiento de sus ojos, nariz y boca..... Yo la amé mucho, me necesitaba y siempre que pude me tuvo. Lo malo de ella fueron los políticos influyentes que le proporcionaban esa corte de hijos de puta que siempre la seguían a todas partes. Estoy totalmente seguro que fué asesinada. Hablamos el día antes de su muerte por teléfono y estaba insultantemente feliz, ilusionada por haber sido admitida de nuevo por la Fox y con muchos proyectos, el que mas ilusión le hacía era interpretar la nueva obra de Wilder, IRMA LA DULCE. Es lamentable lo que hicieron, otra injusticia mas de mi país"-.
(MARLON BRANDO)
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LA AUTOPSIA
| THOMAS NOGUCHI ACTUALMENTE |
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Todo empezó hace años, casi tantos como el día de su muerte. El tema "Marilyn" me impresionó, me subyuga y me ha tenido buscado información entre las personas que la conocieron, mucha de ella basándome principalmente en lo que me ha contado el ex-compañero de Jack Clemmons, Sargento del Departamento de Policía de Los Angeles, el cual le acompañó en las primeras horas del fallecimiento de Marilyn. Mi amigo y confidente vive ahora en Nueva York, es un hombre casi en puertas de la ancianidad, pero sus palabras son importantes para mi y por supuesto de toda credibilidad.....De él, al que me van a permitir que solo escriba sus siglas: J.W.H., he conseguido llenar horas y horas de trabajo durante años sobre el caso. A él le debo mucho... no tengo palabras, solo quiero darle mis mas expresivas gracias desde este articulo.
Alguien me había hablado de un libro disfrazado de periodismo de investigación titulado "GODDESS, THE SECRET LIVES OF MARILYN MONROE", y que la Editorial Planeta tradujo como LAS VIDAS SECRETAS DE MARILYN MONROE, interesante cuento y en ocasiones burdo relato ochentero dirigido por Rafael Borràs. Lo leí, tenía curiosidad, después de lo que había escrito un periodista británico llamado Anthony Summers. La investigación que contenía el volumen me resultó excesivamente paranoica. Summers veía conspiraciones por todas partes, hasta el punto de imaginar la casa de la actriz como unas ramblas por donde pasó todo tipo de gente: mafiosos de Chicago, agentes del FBI y la CIA, galenos con aspiraciones, actores de Hollywood de segunda fila, políticos con ganas de comerse el mundo… Pero, de todo ello, me quedé con una duda a pie de página.. ¿Y si todo aquello fuera cierto?, En ella Summers afirmaba haber localizado algunas imágenes del lugar de los hechos, antes del levantamiento del cadáver de la pobre Marilyn. ¿Era todo verdad?, para mi en aquellos años era imposible saberlo, pero dejó en mi el poso de la duda, y a partir de ahí comencé a revolver, a investigar, y ahora todo tiene el color que es:
Un complot político-mafioso para quitarse de en medio a una mujer que sabia demasiado.
Pasados los años, me atreví a ponerme en la piel de un biógrafo de la
primera ambición rubia de la historia, con permiso de Jean Harlow, Mae y
Marlene. Mientras
preparaba articulo tras articulo, con el convencimiento de que escribiéndolo,
enviaba al mundo retazos de verdad dentro de ese laberinto de traición
política que ha cubierto siempre los últimos años de vida de este icono del
cine. Siempre me han llegado rumores y comentarios sobre esa instantánea que le hicieron
en su casa, en el momento en que la encontraron muerta... Me
llegaron por fin unos mails desde Nueva York, de mi amigo el ex-policía de Los Angeles, contándome una extraña reunión que
tuvieron Clemmons y él en el depósito de cadáveres. Me contó que allí
conocieron a un tipo curioso llamado Scott Carrier... " Me veía tirando
de una camilla esperando bisturí y escalpelo ", -me decía en el mail. El caso es que Carrier tenía en su
despacho una colección con informes de autopsias de famosas personalidades,
estuvieran o no en su jurisdicción. Recuerdo que me contó que abrió un
archivador con varias de sus joyas mortuorias, mostrándome por azar las primeras
páginas del documento sobre Kurt Cobain.
-Oiga, todo esto está muy bien y tiene su gracia, pero ¿podemos leer el informe
de Marilyn Monroe?
-Si tanto le interesa, puedo facilitarle una copia. Son diez dólares. Es mi
último año aquí y no me importa ayudar.
Se le pagaron con la promesa de encontrar el sobre con el papeleo.... “Es que
tengo que pedir unos permisos, pero lo tendrá”. Luego supe, a medida que pasaban
los meses sin noticias de Carrier, que siempre hacia lo mismo a incautos o
periodistas. Finalmente logré la copia enviada por un funcionario dolido por la
mentira de Carrier, ya jubilado. Desde Nueva York, donde vivía mi amigo y
confidente. Me advirtió de que solamente le pasó aquello que consideraban que
se podía divulgar públicamente, diciéndome:
"Hay una parte que es privada y que forma parte de los archivos forenses: las fotografías”.
En 2002 mi amigo fué otra vez a Los Ángeles y, por esas casualidades de la vida, mientras asistía a un acto organizado por un club de fans de la actriz, contactó con un coleccionista europeo de Marilyn. Resultó ser poseedor de un magnífico archivo, con muy variado material gráfico. Su ayuda fue fundamental para él y me ayudó a sortear la cosa esta de la legalidad de según qué imágenes. Un día, mientras hablábamos por teléfono el manido tema de las últimas horas de Marilyn, este amigo me dijo:
"Tengo una serie de fotografías tomadas en la Morgue”.
El correo electrónico hizo el milagro de ver el material a los pocos minutos. Sí, allí estaba lo que tanto anhelaba ver, tal vez sospechando que la imagen aclararía de una vez por todas el enigma de lo sucedido en el dormitorio de la actriz. Me dió la sensación que en efecto la fotografía ponía punto y final al enigma. Habían pasado mucha gente por esa habitación: Kennedys, mafiosos, la CIA y el FBI, aparte de jefazos de Hollywood. En ese bulevar triste de sueños que llaman a "La Meca del Cine", prepararon todo como si efectivamente Marilyn muriera sola, rodeada de frascos de pastillas recetadas por médicos que no sabían lo que recetaban su rival. Esa es toda la verdad y lo que el publico, la prensa y todos los medios del mundo vieron como suicidio.
Pero decidí no dar a conocer la imagen. Pensé que un libro que celebraba la vida
de alguien no era el marco adecuado para un documento de esas características.
Tampoco se me ocurrió hacer cambalache comercial con la fotografía, poniéndome
en contacto con alguna revista. Desde ese año y hasta ahora he guardado mi copia
de la fotografía, casi con vergüenza, por la brutalidad que se refleja en la
misma, de los golpes que recibió y para mi es como un tesoro de incalculable
valor, como el que tiene algo
y calla. En este tiempo descubrí muchos fanáticos escribiendo libros sobre
Marilyn, contando cientos de mentiras, especialmente en Europa y Estados Unidos.
Así se desfiguraba una imagen que habla por si sola y que yo ahora voy a
reproducir. Tal vez hicieron lo mismo que yo, pero con la diferencia de que
jamás disfrazaré su muerte y descubriré la verdad.
Estas son las fotos impactantes que me envió desde su residencia de Nueva York en el año 2006 mi siempre admirado JWH:
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Finalmente, gracias a los tiempos que corren, y a casi cincuenta años de su muerte, he podido entrar en las memorias de Thomas T. Noguchi, forense de Los Ángeles, en un manuscrito titulado CADÁVERES EXQUISITOS, donde expone su testimonio definitivo sobre el caso MARILYN. Lo hace ahora, cuando tiene un nombre prestigioso y es una eminencia de la medicina de EEUU.... creo que es el momento. He pedido permiso al coleccionista del que hablé antes, quien, además, ha tenido la gentileza de conseguirme imágenes mucho más nítidas y de mejor definición. Ahora se conocerán por todo el mundo, en cierto modo es como si me hubiera quitado un peso de encima, pues algunas de ellas danzan entre las hojas de las memorias de Noguchi. Quiero aclarar que todo esto lo hago por JUSTICIA, y sobre todo por Marilyn.
Solo me dá paz pensar que se acerca el
punto y final a la tragedia.
Hace muy poco murió John W. Miner, ex fiscal de distrito del condado de Los
Angeles que investigó la muerte de Marilyn Monroe en 1962. En los últimos años
causó sensación en los medios al revelar el contenido de las cintas privadas que la actriz
grabó para su psiquiatra antes de su muerte. Miner, que por entonces tenía 92 años,
pretendía que
las cintas ayudaran a probar que lo de Marilyn no fué un suicidio. Murió por causas
naturales el 25 de febrero en un hospital de Los Angeles, así informó Keya Morgan,
que le entrevistó para un libro de próxima aparición y un documental sobre
la muerte de Monroe.
"John Miner era un abogado extraordinario, - dijo el Dr. Cyril Wecht, abogado y
patólogo forense, que conoció a Miner en 1963.- Poseía una aguda mente jurídica, tenía un refinado intelecto y el deseo y la
voluntad de aprender todo lo que podía sobre las varias especialidades
científicas forenses para ser aplicadas a casos individuales. Durante sus años como director de la sección médico-legal de la fiscalía, Miner
estuvo presente en las autopsias de Marilyn, del senador Robert F. Kennedy y de
las víctimas de los asesinatos de Manson, y estuvo involucrado en los juicios de
los casos Kennedy y Manson. También estaba encargado de cerciorarse de que las muestras corporales y artefactos
fueran conservados adecuadamente para los juicios”
La autopsia conducida por el Dr. Thomas Noguchi, entonces médico forense
adjunto, concluyó como que Marilyn Monroe, de 36 años, había muerto por una aguda
intoxicación con barbitúricos, y su muerte la clasificó como “probable
suicidio”.
El informe de la autopsia decía que:
"El estómago está casi completamente vacío. No se observa ningún residuo de píldoras"
.
"El nivel tóxico era tan alto que debe haber ingerido entre sesenta y setenta
píldoras”, -dijo Morgan.-
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"Miner dijo que era el caso más extraño en la historia de Estados Unidos, porque
todas las muestras corporales desaparecieron de un día para otro, incluyendo el
hígado, el riñón y el estómago y sus contenidos, que podrían haber establecido
definitivamente que ella no se suicidó".
Miner creía que le habían suministrado un enema del barbitúrico Nembutal, nunca cambió su opinión de que no se suicidó. Creía firmemente
que había sido asesinada.
A esa creencia de que no se había suicidado, contribuyeron las cintas que la
actriz había grabado para su psiquiatra, el Dr. Ralph Greenson.
Como se informó en un reportaje de primera plana de Times en 2005, Greenson permitió a
Miner escuchar las cintas durante su investigación de 1962, a
condición de que no revelara nunca el contenido.
Miner contó que había tomado extensas notas, casi literalmente de las
cintas. Times informó que Miner rompió su promesa muchos años después de la
muerte del psiquiatra, sólo porque algunos biógrafos de la actriz sugirieron que Greenson debería ser considerado un sospechoso en la muerte de la
actriz.
Cuando eso ocurrió, Miner pidió a la viuda de Greenson que lo liberara de su
promesa.
Entre las cosas sobre las que la actriz habló en esas cintas, de acuerdo con las
notas de Miner, estaba su adoración de Clark Gable, un encuentro sexual con Joan
Crawford, el fracaso de sus matrimonios con DiMaggio y Miler y su
deseo de ser tomada en serio como actriz. Marilyn también elogió al presidente John F. Kennedy, pero sin indicar que habían
tenido una aventura.
Hablando sobre Robert F. Kennedy, fiscal general de Estados Unidos, Marilyn dijo
algo muy determinante, sobre todo para aquellos escritores, biógrafos y prensa
en general, que siempre negaron su romance con los hermanos Kennedy:
"Como ves, no hay sitio en mi vida para él. No tengo el coraje de confrontarlo y herirlo. Quiero que alguien le diga que se acabó lo nuestro. Pensé en pedírselo al presidente, pero es imposible hablar con él".
Según informó al Times, Miner sostuvo que los que leyeran la transcripción
llegarían todos a la conclusión de que no era posible que esta mujer se hubiera
suicidado. Tenía planes de futuro muy específicos.
Pese a los que encontraron creíble a Miner, el periodista del Times, Robert W.
Welkos escribió que: aceptar la teoría de Miner es dar un paso de fe: él es el
único hombre vivo que todavía reclama haber oído las cintas. Greenson murió en
1979, y Miner creía que había destruido las cintas.
y además la revisión del caso Monroe en el año 1982, la fiscalía incomprensiblemente concluyó que no había
"EVIDENCIAS CREÍBLES QUE SUSTENTARAN LA TEORÍA DEL ASESINATO".
Miner nació el 20 de diciembre de 1918 en Cleveland Heights, Ohio, le sobreviven una hija y un hermano.
| THOMAS NOGUCHI EN AGOSTO DE 1962 |
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La evidencia del caso de la muerte de Marilyn Monroe es mas que evidente, hoy en pleno siglo XXI, no queda la menor duda de como fueron los hechos, existen documentos y entrevistas desclasificados, donde se puede seguir paso a paso las últimas horas de esta pobre chica. Yo escribí un articulo que está en esta website denominado EL ASESINATO DE MARILYN MONROE, donde, después de mucho trabajo, expuse minuto a minuto su trágico final. Ahora quiero lanzar las palabras y pensamientos de quien fué su forense, la primera persona que estuvo a solas con aquel bello cuerpo inerte y frío, un profesional sin ninguna experiencia y que fué designado a dedo por El juez Theodore Curphey, para hacer mas fácil la confabulación política que llevó a la muerte a un autentico ícono del cine.
Creo que con las siguientes líneas extraídas
de una entrevista de
Thomas Noguchi, van a aclarar muchas cosas de este tremendo asesinato.
Testimonio Definitivo del Dr.Thomas Noguchi
| NOGUCHI Y MINER CON EL CUERPO DE MARILYN |
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Aquel día de Agosto del 1962, encontraron a la famosa actriz tendida sin ropa sobre la cama. Es una imagen
conmovedora que se transmitió como un rayo por todo el mundo, yacía muerta con
un brazo extendido y la mano en el teléfono. El sargento Jack Clemmons, inspector de guardia en la comisaría de Los Ángeles
Oeste, y su ayudante, recibieron una llamada del doctor Greenson informando sobre la muerte de
Monroe a las 4.25 de la mañana del domingo. “¿Marilyn Monroe?”, se preguntó el
sargento:.
Debía de ser una broma.
En lugar de dar aviso a una patrulla, como hubiera hecho normalmente, fue en
persona acompañado de su ayudante, para comprobar la veracidad de la llamada.
Clemmons comenzó a sospechar de inmediato sobre las circunstancias de aquella
muerte. Para empezar, había algo que no cuadraba con el tiempo: la señora Murray
(la enfermera-asistenta que la cuidaba), comentó que habían encontrado el
cuerpo poco después de la medianoche y, sin embargo, la policía no fue avisada
hasta las 4.25.
¿Qué sucedió mientras tanto? El doctor Greenson declaró que había telefoneado a
los estudios y a colaboradores de la actriz, pero el sargento nunca se creyó que esas
pocas llamadas le hubieran podido ocupar cuatro horas.
¿Alguien se había encargado de destruir las pruebas de un delito?
-"Esa misma mañana fui a la oficina forense para iniciar mi jornada laboral. En mi
condición de ayudante me tocaba trabajar todos los domingos y a veces los siete
días de la semana, pues andábamos cortos de personal y el trabajo se acumulaba.
Pero esa mañana percibí que algo extraño sucedía.
El Juez Curphey había telefoneado temprano a la oficina para dejarme un
mensaje. La nota que había sobre mi escritorio rezaba: “El Juez Curphey quiere
que solo el doctor Noguchi haga la autopsia de Marilyn Monroe”.En una situación normal era un trabajo indicado para un médico forense con más
experiencia. Y, sin embargo, Curphey se había molestado en llamar un
domingo a primera hora para adjudicarme la tarea. …El cadáver que se hallaba sobre la mesa 1 estaba cubierto por una sábana blanca.
Lo destapé lentamente y me detuve. Me costó unos instantes hacerme a la idea de
que estaba contemplando el rostro de la verdadera Marilyn Monroe. Sabía que
el mundo entero exigiría saber qué había ocurrido con un personaje tan querido.
Sintiendo ya esa carga, comencé el examen.
No hallé ni una sola marca de aguja, y eso es lo que consigné en el diagrama
corporal del informe. Sin embargo, curiosamente, sí encontré señales que podían
indicar violencia: también apunté esos hallazgos en el diagrama. En la región
lumbar, a la izquierda, Monroe presentaba una ligera equimosis, un hematoma
cárdeno resultado de una pequeña hemorragia ocurrida dentro de los tejidos.
¿Pero tenía relación con su muerte o había sido fruto de un percance doméstico
como, por ejemplo, el tropiezo con una mesa? En ese momento creí que el
traumatismo no tenía conexión alguna con el deceso. Tanto su ubicación, justo
por encima de la cadera, como sus reducidas dimensiones me hacían descartar de
momento la
violencia como causa.
Habría resultado más lógico encontrar heridas recientes alrededor del cuello o
la cabeza en el caso de que la actriz hubiera sido atacada. No obstante, ese
hematoma sigue sin tener hoy una explicación. Y, tratándose de un posible
indicio de violencia, no deja de ser curioso que haya pasado desapercibido para
la mayoría de los periodistas de investigación que se han interesado
por el tema.
En mi informe expuse las conclusiones de la autopsia. Empezaba así: “Examen
externo: el cuerpo sin embalsamar pertenece a una mujer caucásica de treinta y
seis años y buena constitución, sana, con cincuenta y tres kilos de peso y un
metro sesenta y seis de estatura. El cuero cabelludo está cubierto por una
melena de color rubio oxigenado. Ojos azules.... Se advierte una leve
equimosis entre la cadera izquierda y el lado izquierdo de la región lumbar. A
continuación, el informe pasaba a detallar el examen interno de los sistemas
cardiovascular, respiratorio, hepático y biliar, sanguíneo y linfático,
endocrino, urinario, reproductor y digestivo. Fue la sección que analizaba el
sistema digestivo la que más tarde creó la controversia y llevó a decir a los
partidarios de la conspiración que probaba el asesinato de Marilyn,Monroe, puesto que
yo no había detectado ningún rastro del paso de píldoras por el estómago o el
intestino delgado. Ningún resto. Ningún cristal refractario, aunque los frascos
de píldoras recogidos mostraban que ella había ingerido entre cuarenta y
cincuenta nembutales y abundantes cápsulas de hidrato de cloral. Por todo ello,
los defensores de la teoría del asesinato aducen siempre que alguien le habría inyectado
las drogas que la mataron. El informe del laboratorio toxicológico aún añadiría más leña al fuego.
Llegó a mis manos varias horas después de que finalizara la autopsia y, nada más
comenzar a leerlo, disparó mis alarmas. Yo había enviado, junto con el hígado,
muestras de sangre para realizar las pruebas de alcohol y barbitúricos. Además,
había remitido otros órganos para “un posterior análisis toxicológico”, entre
ellos el estómago con su contenido y el intestino. De inmediato me percaté de
que los técnicos del laboratorio no habían examinado esos órganos: se habían
limitado a analizar la sangre y el hígado.¿A qué se debía esa omisión en lo que hoy constituye
un proceder rutinario del
departamento? Los datos arrojados por los análisis de la sangre y el hígado,
unidos al frasco vacío de Nembutal y al parcialmente vacío, pues faltaban 40 cápsulas
sobre un total de 50 de hidrato de cloral, apuntaban de forma tan contundente
hacia el suicidio que el toxicólogo jefe, Raymond J. Abernathy, no había
considerado necesario proseguir con el resto de las pruebas. En concreto, el
análisis de sangre mostraba 8,0 mg% de hidrato de cloral, y el hígado, 13,0 mg%
de pentobarbital (Nembutal), en ambos casos dosis ciertamente mortales.Aun así, debí haber insistido en que se analizaran todos los órganos,
especialmente el contenido del estómago y algunos segmentos del intestino. Pero
no pude actuar con diligencia, me veía presionado y siendo un subalterno, consideré inútil cuestionar las
decisiones de los jefes en un asunto de procedimiento. Además, las pruebas me
habían persuadido, al igual que a los toxicólogos, de que Marilyn Monroe había
ingerido una cantidad de fármacos suficiente para provocarse la muerte.
Cuando al cabo de unos días se hicieron públicas las conclusiones del médico
forense, los medios saltaron raudos sobre esa omisión. Yo quería rectificar el
error, pero ya era demasiado tarde. Unas semanas después le pregunté a Abernathy
si había conservado los órganos de Monroe que le había remitido. En caso
afirmativo, aún teníamos una oportunidad de analizarlos. Me contrarió escucharle
decir: “Lo siento, pero nos deshicimos de todo tras cerrarse el caso”. Sabía que
los medios denunciarían un encubrimiento. Acerté. Las más variadas teorías
acerca de un hipotético asesinato brotaron de inmediato y han persistido hasta
muchos años después, llegando hasta hoy. Los partidarios de la teoría del crimen, trabajando con la hipótesis de que
tanto la fallecida como el “diario” en su poder representaban una amenaza para
Robert Kennedy, destacaban el hecho de que Kennedy había volado a San Francisco
el 3 de agosto de 1962, víspera de la muerte de Marilyn Monroe.… Lo que
algunos defendían era que Kennedy había volado a Los Ángeles para supervisar el
asesinato de Marilyn Monroe.
Según se dijo, Robert Slatzer (amigo y confidente de Marilyn) habló con una
mujer que vivía en la misma manzana que Monroe y esta declaró que había visto a
Kennedy, acompañado por un hombre que llevaba un maletín de médico, entrando en
la casa la tarde del sábado.De acuerdo con el guión de Slatzer, el hombre del maletín le había inyectado las drogas que acabaron con su vida.
La “prueba” de una participación directa de Kennedy en el asesinato
era tan estrambótica que incluso otros adalides de la idea conspirativa la
rechazaron de pleno silenciándola. Muchos esgrimían una segunda teoría.
Creían que el crimen fue perpetrado por agentes corruptos de la CIA o la Mafia, inquietos
ante la posibilidad de que Monroe guardara en su diario informaciones
suministradas por Kennedy. Algunos datos parecían corroborar la existencia de
tal diario"-
.
En 1962, Lionel Grandison era ayudante del forense con funciones
administrativas; él fue quien firmó el certificado de defunción de Marilyn
Monroe y, según declaró más tarde, llegó a ver el diario en la oficina forense,
aunque al día siguiente había desaparecido. El conocido especialista en pinchazos telefónicos Bernie Spindel aportó otra
presunta “prueba” sobre la participación de Kennedy en la muerte. La
casa de Spindel, que estaba reuniendo datos contra Kennedy por cuenta del líder
del sindicato de camioneros Jimmy Hoffa, había sido registrada por la fiscalía
de Nueva York.
Los partidarios de la teoría del crimen resaltaban que Kennedy era en aquel
momento senador por Nueva York y amigo de Frank Hogan, fiscal del distrito. En
su opinión, Kennedy estaba detrás de la operación. Las cintas de Spindel,
confiscadas durante el registro, nunca fueron devueltas, ni jamás se han
encontrado y se querelló por
recuperar cintas y otras pruebas relacionadas
que refutan con rotundidad la versión oficial sobre las circunstancias de esa
muerte. pero todo fué inútil. Otro dato mas que podría aportar claridad y que se
hundía como muchos otros, en la oscuridad del silencio mas absoluto.
-" El 4 de noviembre de 1984, 22 años después de su muerte, -sigue Thomas
Noguchi- tuve ocasión de
responder pormenorizadamente a las preguntas que me hicieron los dos ayudantes
del fiscal responsables de la investigación oficial sobre la muerte de Marilyn
Monroe. Los inspectores estaban interesados en hallar respuestas a unas
cuestiones derivadas de mi informe, y eran estas:
1. La autopsia señalaba que el estómago se hallaba totalmente vacío.
¿Cómo podía ocurrir tal cosa cuando Marilyn acababa de ingerir una cantidad
masiva de píldoras?
2. ¿Por qué no se hallaron comprimidos a medio digerir, polvos o alguna
irritación rojiza en las paredes estomacales?
3. Marilyn había ingerido una gran cantidad de nembutales amarillos, así que
debían aparecer restos de tinte amarillo en las paredes de la garganta, el
esófago y el estómago. ¿Por qué no se detectó ninguna coloración amarilla?
La cuarta pregunta se refería al examen externo del cuerpo. Se sabía
que el doctor Greenson le había puesto su inyección habitual la víspera
de su muerte, pero en su cuerpo no se había apreciado ninguna marca. ¿Por qué?
-"Para contestar a la primera pregunta, la concerniente al estómago vacío, inicié
mi explicación recurriendo a un hecho cotidiano. Cuando pruebas comida exótica
que no “se aviene” contigo, en ocasiones sufres una indigestión, lo cual
significa que el estómago rechaza la comida y no permite que pase fácilmente a
los intestinos. Sin embargo, cuando ingieres una comida que estás habituado a
comer, no se produce tal indigestión y la comida pasa fluidamente hasta los
intestinos. Lo mismo sucede con las pastillas cuando las toman consumidores
habituales de drogas. Marilyn Monroe había abusado de los somníferos y el
hidrato de cloral durante años. Su estómago se había acostumbrado a las
píldoras, así que las digería y las “volcaba” en el tracto intestinal."-
-"Para responder a la segunda pregunta, sobre la previsible presencia de pastillas
a medio digerir, polvos o irritaciones en las paredes estomacales, me remití a
mi informe, donde decía que “la mucosa presenta ..una difusa hemorragia
local”. En otras palabras, tras las paredes estomacales, (la mucosa) había una
mínima aunque extendida hemorragia, la irritación rojiza de la que hablaba el
doctor Weinberg."-
-"Les comenté a los inspectores que la tercera cuestión, que el
tinte amarillo del Nembutal tenía que haber manchado las paredes internas de la
garganta y el estómago, solo podía haber sido planteada por un lego en la
materia. En mi carrera me he topado en numerosas ocasiones con el Nembutal.
Parece tratarse de una de las drogas favoritas de quienes planean suicidarse.
Expliqué a los ayudantes del fiscal que si uno coge una pastilla amarilla de
Nembutal, se la pasa por los labios para humedecerla y, por último, se frota el
dedo en ella, no se mancha con ningún tinte amarillo. El Nembutal viene en una
cápsula especial que no destiñe al ser ingerida."-
-"Respecto a la pregunta de por qué no se habían hallado marcas de pinchazos
cuando se tenía constancia de que el doctor Greenson sí había inyectado a
Monroe, contesté que las señales dejadas por agujas quirúrgicas muy finas como
la usada por el doctor Greenson se cerraban al cabo de pocas horas, borrándose
así todo vestigio de ellas. Solo pueden detectarse los pinchazos muy recientes.
El doctor Greenson había puesto esa última inyección cuarenta y ocho horas antes
de la autopsia. Por tanto, era lógico que yo no hallara ninguna marca reciente.
Pero hay algo que si me ha preocupado durantes estos años, he callado, porque en
el fondo presentía que vería un halo de luz en todo ello, pero ahora me sigue
intrigando y creo que será uno de los misterios sin resolver de los muchos que
existen entre las personas asesinadas, desaparecidas o simplemente maltratadas.
Ello ha sido los enormes moratones que la actriz presentada por casi todo su
cuerpo, y en parte de la cara, estaba claro que había recibido una enorme
paliza, ¿pero, quien se la dió?, ¿Se cayó ella misma?, ¿Se la dieron los
guardaespaldas del Fiscal del Estado, o fué posterior a su visita y venía
directamente de los matones de San Giancana ?. No esta claro, pero yo como
forense pude anotar en mi informe los referidos moratones, nada se me dijo al
respecto, como tampoco recibí los análisis de los elementos que envié para su
examen, allí todo desaparecía con mucha ligereza. Recuerdo la presión que
recibía de altos organismos, los cambios que se efectuaban constantemente. No
creo haber tenido un caso como este en toda mi carrera y he tenido exámenes muy
complicados como fué en el Sharon Tate. Pero algo había en la muerte de Marilyn
Monroe que hacía que muchos vivieran aterrorizados si se supiera la verdad. Yo,
lo único que me queda como medico es haber hecho mi labor de la mejor manera que
supe y siempre con la presencia constante del
Fiscal John Miner a mi lado. Sé que era muy joven e
inexperto, pero hice una labor concienzuda estricta y real. Yo no creo para nada
que aquella bella mujer se suicidará, y así lo puse en mi informe: "probable
suicidio"
Existen mas testimonios relacionados con el caso, dicho y escrito en estos últimos años por el Dr. Thomas Noguchi, no por ello son iguales o exactos a los mencionados antes, son variaciones de un tema que a millones de personas en todo el mundo les entristece y claman justicia. Por ellos y porque me siento obligado a insertar lo que me ha enviado mi amigo de Nueva York J.W.H., ex-policía de Los Angeles... y pueda beneficiar a que el caso se abra. Espero que toda la información que sostiene este link sea de ayuda y de mas luz, sobre una de las muertes mas indeseables de la Historia del Cine y del mismo EEUU.
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INSTANTÁNEAS CENSURADAS Y QUE FUERON TOMADAS EL MISMO DÍA QUE MARILYN CANTÓ AL PRESIDENTE EN EL MADISON SQUARE GARDEN
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El cuerpo de Marilyn Monroe es liberado por el Juez de Instrucción después de concluir la autopsia, que Noguchi realizó como funcionario médico menor. Cuando habla Thomas Noguchi, es difícil no mirar hacia sus manos. Él tiene dedos largos y delicados, y cuando cierra los ojos, parece como si estuviera en la oración. Y lo que es extraño y a menudo terribles, es la historia de estas manos tienen que contar. Tal vez no tan extraño que lo ocurrido en la mañana del Domingo, 4 de agosto 1962, cuando Noguchi, a continuación, un médico forense sin ninguna experiencia, es nombrado oficialmente y se presentó a trabajar en la Oficina del Condado de Los Angeles. Tan pronto como llegó, le dijeron que el médico forense titular, quería llevar a cabo una autopsia de una mujer joven. Ella había sido encontrada ocho horas antes en una pequeña casa en Brentwood - víctima, al parecer, de una sobredosis de drogas. A Thomas Noguchi le advirtieron que existía mucho interés de la prensa en el caso y sobre todo por altos cargos del Estado. Noguchi dice verse acosado y sorprendido por la petición. En casos destacados, el médico forense, el Dr. Theodore Curphey, invariablemente, llevaba a cabo las autopsias, pero por razones incomprensibles, esto no iba a suceder. Noguchi miró el informe de la policía, vio que la mujer muerta era 5 pies 4 pulgadas de alta y pesaba poco más de 10 piedras. Varios frascos de pastillas, incluyendo una botella vacía de la pastilla para dormir Nembutal, había sido encontrado cerca de su cuerpo. Su nombre no significaba nada: Norma Jean Mortenson, fue sólo después de haber leído el informe, cuando alguien le dijo que ese cuerpo perteneció a Marilyn Monroe.---
"Aún así", dice Noguchi, "No pensé por un momento que se refería a la estrella de cine. Yo supuse que era alguien que tenía el mismo nombre."
Pero cuando entró en la sala de autopsias y levantó la sábana que se había
colocado sobre el cuerpo desnudo, sus dudas se esfumaron. Cuando se le preguntó
cómo veía a Marilyn Monroe en la muerte, Noguchi, que tiene una afición tremenda
por la poesía, dicen que citó al poeta latino, Petrarca:
"Es una locura para reducir el miedo, si este se está muriendo. Porque la muerte estaba preciosa en aquel rostro. Por supuesto, sentía presión a mi alrededor, pero recuerdo que me dije interiormente, que no debía distraerme lo mas mínimo fuera quien fuera."
En primer lugar, Noguchi hizo lo de siempre. Sacó la lupa y examinó cada pulgada
del cuerpo:
"Cuando se es médico forense, se parte de la premisa de que cada cuerpo a examinar podría ser una víctima de asesinato. Yo buscaba principalmente, las marcas de agujas en caso de que le hubieran inyectado las drogas. También, por supuesto, las muchas las marcas que veía y que me indican una violencia física. No encontré marcas de aguja, pero justo por encima de la cadera izquierda de Monroe, ví, como un color rojizo oscuro, sobre moratones azulados. A juzgar por su color, el hematoma estaba fresco...."
En la sección el examen externo de su informe de la autopsia, Noguchi añadió:
"El cuerpo embalsamado es la de una mujer de 36 años de edad, bien desarrollado, bien nutrido, mujer caucásica ... el cuero cabelludo está cubierto de blanquear el pelo rubio ... una zona de equimosis leve. Se observa en la cadera izquierda y el lado izquierdo y en la espalda mas moratones "
A continuación comenzó el examen interno. Fue esto lo que ha dado a las futuras
generaciones de teóricos de la conspiración suficiente espacio para
ejercer miles de preguntas: En el estómago de Marilyn, Noguchi no encontró
ninguna evidencia visual de pastillas. Tampoco había ninguna señal de que el
colorante amarillo con el que se recubrieron las cápsulas de Nembutal - y que
podría haberse esperado que la mancha de su revestimiento del estómago. Lo único
que encontró fue lo que él describe como "una sustancia lechosa - no hay
partículas de comida o algo así. Junto con las muestras de sangre, los órganos
internos fueron enviados para ser analizados en toxicología. Varias horas después
de haber completado la autopsia, Noguchi recibió el informe de toxicología. Los
exámenes de sangre mostraron 8,0 mg por ciento del hidrato de cloral, mientras
que las pruebas de función hepática reveló 13,0 mg por ciento de
pentobarbital...Muy superiores a una dosis mortal. Sin embargo, Noguchi admite
que cometió un error en este punto. Las pruebas de toxicología sólo se había
realizado en la sangre y el hígado - no en los otros órganos internos. Él
debería haber insistido en que se
examinaron todos los órganos:
"Estoy seguro de que esto podría haber aclarado muchas de las controversias posteriores, pero no seguí adelante como debería haberlo hecho. Era un miembro joven e inocente del personal. No quise arriesgarse a disgustar a nadie."
En una conferencia de prensa más tarde ese día, su jefe, el
Dr. Curphey, anunció que Marilyn Monroe se había suicidado. Noguchi no estaba de
acuerdo con su conclusión. Sin embargo, estaba lo suficientemente preocupado por
la supervisión de volver al laboratorio de toxicología más tarde y preguntar si
podría poner a prueba los demás órganos que se habían enviado otra vez. Pero
cuando lo hizo, se le dijo que los órganos habían sido eliminados, y el
caso había sido marcado como cerrado.
"Creo que fue todo surrealista, una vergüenza, y sospechoso.
Estoy diciendo y lo repetiré siempre que el procedimiento fué anormal...una
vergüenza se mire por donde se mire."
La autopsia de Noguchi fue ridiculizada cuando se publicó. El periodista Anthony
Scaduto llamó: "uno de los más extraños informes de autopsia, que he visto".
Mientras Norman Mailer en su libro, publicado en 1973, MARILYN: A BIOGRAPHY,
cuestionó abiertamente los motivos de Noguchi, diciendo:
"El error salió de mantener el suicidio, cuando estaba claro las muchas irregularidades... Si el juez de instrucción lo dictaminó como oficial, encontrándose pruebas de suicidio, no quisiera estar al lado del asesino o asesinos."
Casi 60 años después, Noguchi, de 82, se sienta en su casa de salmón rosado
estilo tudor en Los Angeles y toda esta charla de haber estado bajo presión le
hace mover las manos con desdén. Él cree que la muerte de la actriz fue
un cruel asesinato. En cuanto a los aspectos supuestamente sospechosos de su muerte, los
escoge cuidadosamente uno por uno:
Hubo algo extraño en el hecho de que no se encontraron pastillas en el estómago de Marilyn. Un usuario habitual de la píldora como era ella, no habría tenido ningún problema para digerir tanto la Nembutal y el hidrato de cloral. Como resultado, no habría esperado que los han encontrado en el estómago, que habría sido bombeado directamente a través en el intestino. Es más, cualquier persona familiarizada con Nembutal sabría que el tinte amarillo en las píldoras no se ejecuta cuando se ingiere. En cuanto a la contusión en la cadera, la causa sigue siendo un misterio, aunque bien puede haber una explicación perfectamente claro: la pegaron fuertemente...¿Por qué tanta insistencia por parte de Curphey para que Noguchi realizara la autopsia?...
"Eso es algo que todavía no lo entiendo", admite. He pensado en ello durante muchos años. Tal vez sólo pensé que iba a hacer bien mi trabajo...Pero lo que tengo claro es que la actriz falleció a causa de mas de un enema que le aplicaron por vía rectal, forzándola y golpeándola brutalmente"
Pero para todo eso, es evidente que Noguchi tiene una actitud extrañamente ambivalente hacia la muerte de la actriz. En dos ocasiones, ha pedido la reapertura del caso, nada extraño para alguien que insiste en que hay circunstancias sospechosas que lo rodean. Quizás sólo echa de menos la atención que el caso, junto con otros parecidos de alto perfil, había traído a lo largo de muchos años. Después de la muerte de Marilyn, Noguchi pasó a convertirse en el médico forense de Los Angeles, cargo que ocupó desde 1967 hasta 1982. También fue la inspiración para la exitosa serie de televisión Quincy. como el médico forense. Noguchi iba a resultar una figura polémica, con frecuencia acusado de ser muy agudo. HOUND PUBLICIDAD, en 1983 publicó su biografía: "Juez de instrucción a las Estrellas". Pero lo que nadie, ni siquiera sus muchos detractores pueden negar que durante su tiempo y en la parte mas superior, Noguchi, presidió una especie de Dark Age of homicidios de Hollywood.
Seis años después de la muerte de Monroe se produjo el asesinato de su
amante, Robert F. Kennedy. Pero esta vez era más experimentado, más decidido a no obtener nada
que no fuese claro. "Yo
sabía que cualquiera que cometieron errores con la autopsia de Robert F.
Kennedy, seria fulminado" y quiso asegurarse.
A las 8.30pm el 5 de junio de 1968, 22 horas después de que Kennedy había sido
baleado, sonó el teléfono en su oficina. Cuando Noguchi lo recogió, se le dijo,
"las ondas cerebrales del Senador Kennedy han volado", La primera pregunta
de Noguchi cuando le mostraron el cuerpo fue: ¿Dónde están las
virutas de pelo? Los cirujanos que habían operado en Kennedy parcialmente afeitaron
la cabeza y Noguchi sabía, o sospecha, que estas virutas de cabello podría
contener evidencias críticas.
Cuando llegó a iniciar la autopsia, hizo algo que nunca había hecho antes:
pidió que el rostro de Kennedy fuera cubierta con una toalla:
"Tenía tanta admiración por él, y la esperanza de que se convertiría en Presidente, que no quería ser influenciado por mis sentimientos."
Noguchi descubrió que una bala había atravesado la axila derecha de Kennedy, y
la otra se había alojado en su columna vertebral, mientras que
un tercera, había penetrado en el cráneo a la izquierda de la
oreja derecha y, posteriormente, destrozándolo.
Un día después de que había hecho la autopsia, Noguchi fue llamado por un
criminalista de la policía de Los Ángeles quien dijo que el hollín se había
encontrado en las virutas de pelo:
"Realmente me senté en mi silla cuando me enteré. Este fue un descubrimiento muy importante porque todos los testigos han informado de que el pistolero Sirhan Sirhan, había estado por lo menos a un metro de Kennedy cuando le disparó. Sin embargo, el hollín significa que era un arma de alta gama.. "
Para sorpresa de sus colegas, Noguchi le preguntó si podía contar con los oídos
de siete cerdos. Una vez que estos se los trajo un carnicero local, que
llevó a la Academia de Policía para las pruebas de balística. Los patrones de
hollín en los oídos de los cerdos sugiere que el disparo que mató a Kennedy,
había sido despedido a sólo tres pulgadas de distancia. Todos los
testigos se había equivocado, o bien y esto era inadmisible, había sido solo un hombre armado.
Incluso ahora, Noguchi no está seguro de lo que realmente sucedió:
Mi instinto profesional, me dice que Sirhan Sirhan llevó a cabo el asesinato por su cuenta con base a la información disponible, estoy seguro de que sólo había un hombre armado, pero también soy consciente de que, como las teorías del universo, las cosas cambian...
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MARILYN EN UN DESCANSO DE EL FILM THE MISFITS
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La experiencia de Thomas Noguchi están fuera de toda duda, se le ha considerado un comprado, un arrivista, se le ha dicho de todo, pero lo que si es cierto, es de que era un forense con mucha profesionalidad, fama, extraordinario, minucioso, preciso y sobre todo discreto. La muestra la tenemos en los casos que pasaron por sus manos:
Menos de un año después, el 9 de agosto de 1969, Noguchi fue llamado a 10050 de
Cielo Drive, una casa aislada en Bel Air, en la que tres cadáveres habían sido
encontrados. Entre ellos estaba el de la actriz Sharon Tate. Noguchi se encargó
de los cuerpos.
Un hombre muy influyente: Voyteck Frykowski, había sido apuñalado 51 veces, golpeado con un objeto contundente 13 veces y se le disparó dos veces. Salvajismo como nunca se había aplicado a una persona. En la parte inferior de la puerta principal, garabateado en la sangre, Noguchi leyó una sola palabra, 'Pig'. La policía de Los Angeles estaban convencidos de que se trataba de un asesinato relacionado con drogas y ejecutado por la mafia. Noguchi, sin embargo, no estaba tan seguro, los estragos de la mafia se hacían muy rápidamente. Pero en el caso de Voyteck Frykowski, deben haber estado en la casa durante aproximadamente dos horas. Además, el apuñalamiento repetido a los órganos, incluso después de la muerte, sugirió que los asesinos eran discípulos mafiosos muy bien entrenados, algo parecido a lo sucedido con el caso de Marilyn Monroe. Se le preguntó si algunos pseudo-grupo religioso podían ser los responsables. Thomas Noguchi dijo muy serio que fué obra de la Mafia.
También se encargó de la autopsia en la extraña muerte que sufrió la inolvidable Natalie Wood.
La Autopsia realizada al actor William Holden fué mucho mas complicada, pero lo resolvió con profesionalidad.
Una pareja casada, Leno y Rosemary La Bianca, fueron encontrados muertos en el barrio de Los Feliz de Los Angeles. Ellos también había sido apuñalado varias veces. Escrito en sangre en la puerta del frigorífico fueron las palabras, 'Helter Skelter'.A pesar de las similitudes con el caso Mason, la policía de Los Angeles se negó a creer que estaban relacionados. Junto con un psiquiatra, el Dr. Frederick Hacker, Noguchi estaba convencido de que si lo estaban. El 16 de agosto Charles Manson fue arrestado como parte de una investigación sobre un anillo de coches robados. Posteriormente puesto en libertad, fue entonces detenido de nuevo a mediados de octubre tras el descubrimiento de pruebas que vinculan a él ya su "familia" de la droga de juergas y acólitos a ambos conjuntos de asesinatos.
En años próximos, Noguchi realizó la autopsia a Janis Joplin
Hoy en día, Noguchi es un hombre de anteojos pequeños ojos grises y pantalones enganchados en lo alto de la cintura. Alrededor de las paredes se enmarcan certificados que lo acreditan como una eminencia como médico forense. Pero después de haber pasado tanto tiempo en la presencia de la muerte, no tiene intención de presentarse a ella hasta el último momento posible:
"Tengo la intención de vivir mas de 100
años.
En cuanto a lo que si algo existe después, mantengo las opciones
abiertas. Para alguien que viene originalmente de Japón, es difícil creer en
una persona que vino de otro país, sobre en EEUU. Es un pensamiento reconfortante de
todos modos, es un consuelo que realmente me crean a nó, simplemente hay
que esperar."
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Quiero concluir mi articulo con otra interesante teoría, escrita por el profesor Germán Antía, decano de la Facultad de Ciencias Forenses del Tecnológico de Antioquia, sobre el caso número 81128 llegado a la morgue del servicio forense del Condado de Los Angeles, Estados Unidos, el domingo 5 e agosto de 1962.
La noche del sábado
El cuatro de agosto los vecinos escucharon el ruido de
vidrios rotos y gritos en la habitación de huéspedes de la mansión de Marilyn.
La Policía recibió una llamada, anunciando su muerte al amanecer del domingo.
Thomas Noguchi
Nombrado como examinador médico; practicó la necropsia por
encargo telefónico que le hizo
El juez de primera instancia Theodore Curphey.
Normalmente, los examinadores médicos más experimentados eran asignados a casos
más importantes.
La enfermera siquiátrica encubierta
Eunice Murray de 59 años, fue contratada como aseadora y dama de compañía para
llevar a Marilyn a las citas medicas. Sin embargo, tras la muerte de la rubia se
conoció que era enfermera enviada por el Doctor Ralph Greenson, psiquiatra de la
actriz..
Como doméstica escuchaba atentamente todo en casa y luego lo susurraba al oído
de Greenson.
Días después del fallecimiento, Eunice rellenó un cheque que la víctima dejó
firmado en blanco. Pero, para su mala fortuna, el banco negó el cambio por
hallarlo fraudulento.
La escena del crimen
El Sargento Jack Clemmons, comandante de turno esa noche,
atendió la llamada que informaba la muerte de Marilyn. Clemmons observó con
detalle la escena y la posición del cadáver. No vio vasos ni frascos de
medicamentos. Como dato curioso encontró la ventana rota de adentro para afuera.
En la habitación no descubrió manchas de vómito ni otros fluidos corporales.
Además, no había apuntes personales de la occisa. En fotos tomadas por el
oficial que relevó al sargento Clemmons, se observan vasos y ocho frascos de
píldoras en el piso de la habitación. Con lo cual se deduce que la escena del
crimen fue alterada. Días después, el tapete de la habitación fue cambiado. Y
para acabar de completar "las misteriosas transformaciones" en el cuarto de
Marilyn, la noche de los hechos el ama de llaves llamó afanosamente a los
obreros para reparar la vidriera rota.
El rigor mortis
A las 5:45 de la mañana del domingo los funerarios retiraron el cuerpo del 12305
de Fith Helena drive, dirección de Marilyn. Para ello, se rompió la rigidez
cadavérica para introducirla en la camilla.
El livor mortis
La lividez es causada cuando la sangre se reúne en el
nivel inferior del cuerpo en las horas posteriores a la muerte produciendo
manchas rojo vinosas. Cuando un cadáver es movido durante las primeras horas,
las livideces se mueven del lugar donde estaban para situarse en un nuevo sitio.
Continúan con este patrón mientras el cuerpo no esté inmóvil, se llama lividez
móvil. El forense reseñó en su informe livideces fijas en cara, cuello, brazo,
pecho y abdomen y otra que desaparece con la presión, en la espalda y lado
posterior de brazos y piernas. Por ejemplo, cuando un cuerpo al morir permanece
boca abajo por más de ocho horas y luego es volteado al pasarlo a una camilla
las livideces que tenía desaparecen y cerca de una hora después tendrá livideces
móviles nuevas en la región posterior. Todo indica que Marilyn fue movida en
varias ocasiones antes de colocarla en posición boca abajo como la encontró la
policía.
Manipulación de las pruebas
El cadáver fue llevado primero a la funeraria y no a la
morgue del departamento forense del condado de Los Angeles como lo establecen
las leyes para casos de muertes accidentales, asesinatos y suicidios. No se
conocieron los estudios de riñón, orina, estomago, ni del frotis vaginal. La
inconsistencia en el procedimiento forense agrega un velo de duda a la veracidad
del mismo.
Comentarios a la necropsia
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El médico estadounidense Hyman Engelberg, quien certificó la muerte de Marilyn Monroe en 1962, |
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De acuerdo con la información de los fenómenos cadavéricos
se concluye: livideces fijas en rostro, cuello, tórax, porciones superiores de
los brazos y el lado derecho del abdomen y lividez pálida que desparece con la
presión en el dorso y en la cara posterior de los brazos y las piernas se puede
inferir que llevaba más de 12 horas de muerta y que la primera parte del tiempo
después de muerta la pasó boca arriba y un poco hacía el lado derecho. La
víctima fue inyectada tres días antes por el Dr, Hyman Engelberg, para tratarle una
diarrea. Pero, en la autopsia no se documenta la cicatriz de la punción; lo que
pone en duda el informe. Los hematomas en los muslos, comunes en víctimas de
abuso sexual, que algunos testigos observaron en el cadáver de Marilyn, no
fueron explicados. Es posible que presuntas manchas de semen de quienes la
cuidaban estaban en las sábanas que la señora Murray lavaba apurada aquella
madrugada. Otras evidencias que pudieran ser fluidos masculinos sobre el cuerpo
de la diva se borraron antes que la policía llegara. También el tapete de la
habitación de Marilyn posiblemente tenía manchas en forma de mapa y por eso fue
retirado y cambiado por otro. Del análisis de la escena, se concluye que la
actriz fue accedida carnalmente la tarde del sábado.... Después, en la noche le
inyectaron una disparatada dosis por vía rectal..
El cadáver
El cuerpo permaneció en la brillante mesa de acero de la
morgue. Todos sus prominentes atributos femeninos resaltaban en la fría sala,
algunos de quienes la observaron creían que en cualquier momento podría
levantarse de la mesa. El sensual cuerpo presentaba moretones en los muslos y
las huellas que un agresivo bisturí dejó en la piel debajo del reborde costal
derecho y en su zona púbica. Y, finalmente, un cuchillo penetró sus carnes para
exhibir las vísceras al forense. El cadáver de Marilyn yacía sobre la mesa
funeraria como escultura que prodiga al artista exquisitas líneas anatómicas.
Una incisión rasgó sus carnes, suaves hilos de sangre emanaron por su cuerpo. El
embalsamador Snyder lavó el cuerpo, limpió cuidadosamente sus uñas y con la
ayuda de una máquina inició la inyección de líquidos embalsamadores. Gracias a
la inyección, el cuerpo tornó del pálido al color rosado. Poco a poco la
apariencia de las carnes se volvió macizas. El embalsamador masajeó el cuerpo e
intentó borrar los aspectos cadavéricos. Con la habilidad de un cirujano y la
precisión de un arquitecto cerró finamente los cortes hechos por el Doctor
Noguchi. Se cercioró, además, que las heridas quedaran secas aplicando un
polvillo que no dejó salir líquidos del escultural cuerpo. Desconectó la máquina
y retiró las agujas del cuerpo, continuó masajeando el cuerpo para ayudar a
distribuir los líquidos. Secó y peinó el rubio cabello. El cadáver así sobre la
mesa de acero tenía, ahora, la apariencia de un icono. Tomó un frasco de perfume y
esparció el contenido oleoso y oloroso por el cuerpo, ninguna curvatura de
Marilyn quedó sin impregnarse de la exquisita fragancia. El embalsamador
recorrió la fina silueta de su cara, el perfil de la nariz y la exquisita
anatomía de sus labios. Se acercó un poco más y detalló el rostro, traumatizado
por la sierra del anfiteatro; empezó a darle una apariencia lo más parecida
posible al rostro rutilante de una actriz. Tras ello, tomó de una mesa lateral
el vestido de seda verde. Ajustó toda la voluptuosidad de los pechos al escote
del traje y encubrió las huellas de la necropsia y de una vieja cicatriz que le
dejó en el abdomen una cirugía de vesícula. Ahora su abdomen lucía entallado.
Buscó en sus botiquines las paletas de maquillajes, una a una las bajó de los
compartimientos. Como un artista frente a su lienzo comparó los colores con el
rostro de Marilyn. Revisó con detalle toda la gama de colores de los lápices
labiales y los finos polvos dorados para contorno de ojos. Levantó la cabeza y
en un asistente le colocó una peluca de cabellos rubios, la misma que Marilyn
utilizó en la película The Misfits. Masajeó de nuevo el rostro para relajar los
músculos de la cara y distribuir los líquidos que inyectó. Poco a poco logró
borrar la funesta mueca de la muerte que lucía Marilyn desde aquel sábado en la
noche cuando la vida le fue arrebatada. Preparó los lápices y pinceles, aplicó
el rojo pasión a los labios sensuales y carnosos, el rubor a las mejillas,
sombras nacaradas con brillos dorados en los parpados, delinea las cejas, colocó
largas y negras pestañas postizas. Remató su trabajo resaltando el sensual lunar
de la mejilla.
Concluida su obra Snyder y su asistente pasaron el cadáver al ataúd. La
colocaron entre frondosas sedas y en sus manos pusieron un bouquet de rosas
rojas.
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MARILYN EN EL FILM THE MISFITS, JUNTO A DOS GRANDES: CLARK GABLE Y MONTY CLIFT (Su último trabajo)
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Una de las mas grandes estrellas del cine de todos los tiempos dejó de brillar
en Hollywood, pero automáticamente nació el mito, los comentarios, las dudas,
las biografías, las especulaciones....Todos los estudiosos e investigadores
daban rienda suelta y en casi cincuenta años, se ha dicho de todo, absolutamente
de todo. No sé si algún día sabremos oficialmente la verdad, pero lo que si está
claro es que fueron muchos los cuervos que volaron alrededor de Marilyn en sus
últimas horas de vida, pero ni todo ese surrealismo espectáculo conseguirá
disipar la visión que todos tenemos de la verdad...
Una de las mas grandes del cine dejó de
brillar y para gloria de los que nunca la olvidaremos, nació el mito subido en
la sangrienta y perfectamente esculpida estatua de la injusticia de un país que
irónicamente hace llamarse: el mas liberal del mundo..
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